El equipo de Zinedine Zidane había tenido las chances más claras pero se había visto imposibilitado de traducirlas en el marcador hasta la aparición del futbolista del Bayern, ingresado en la segunda mitad, que además de festejo generó un desahogo de Zizou en el banco.
Los Galos comenzaron mejor en el partido y no abrieron el marcador temprano por una casualidad. A los 12′, Doué jugó un pie a pie en el área y reventó el travesaño con un remate potente.
A los 16′ nuevamente avisaron los de Zizou. Centro al área y conexión de volea de Lepaul, aunque leve, a las manos del arquero. Francia empezaba a manejar a gusto el trámite del encuentro.
Pero Bélgica logró responder y a los 18′ tuvo una chance certera. Diego Moreira, peligroso por la derecha del ataque belga, encontró a De Bruyne tirando la diagonal hacia afuera, se la dio y el histórico la metió al medio. Para su lamento, De Ketelaere no logró conectar y la chance se esfumó.
El dominio seguiría siendo francés sin embargo más allá de alguna transición rápida de Bélgica. Y a los 27′ los Galos volvieron a tocar las puertas del gol. Tiro libre de Akliouche con pique incluido y buena respuesta del arquero Lammens, que dio el rebote hace afuera como dice el manual. Lo capturó Lepaul, que sin ángulo definió al cuerpo de Lammens, y en un nuevo rebote Kalulu le pegó y su remate fue rechazado en la línea.
A los 37′ De Bruyne inquietó a Francia. De Ketelaere pivoteó y lo encontró en la medialuna, donde el futbolista de Napoli hizo un enganche para acomodarse y buscó ángulo, apenas fuera.
Vía ESPN