De acuerdo con informes de firmas de análisis energético, las manifestaciones vecinales en Estados Unidos en contra de los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial suelen enfocarse en problemas inmediatos como el uso del agua, el encarecimiento de la electricidad y la polución en sus comunidades, sin prestar atención al impacto climático a largo plazo.
La consultora BloombergNEF estima que el consumo eléctrico de los centros de datos alcanzará más del 5% del total mundial para el año 2035, casi triplicando la demanda actual. Gran parte de ese incremento será cubierto por plantas de gas, tanto instalaciones nuevas como ya existentes.
Este giro en la combinación energética podría incrementar las emisiones del sector eléctrico hasta en un 6% en menos de una década, según las proyecciones de la misma firma.

La consultora ajustó al alza su pronóstico de capacidad de centros de datos en Estados Unidos para 2030, situándolo en 118 gigavatios, un 52% más que su estimación de diciembre de 2025. No obstante, aclaró que una parte significativa de esa cifra depende de proyectos que aún podrían no concretarse.
Un escenario más extremo y condicional
En un análisis paralelo, BloombergNEF evaluó 99 plantas de gas propuestas para abastecer centros de datos de manera directa, es decir, fuera de la red eléctrica general. Si todas estas instalaciones llegaran a construirse, el aumento de las emisiones del sector eléctrico estadounidense se ubicaría en un rango de entre el 20% y el 33%.
La consultora advierte que esta cifra corresponde a un escenario condicional y no debe sumarse a la proyección general de la red, según su propia metodología.

Por su parte, Rhodium Group, otra firma de investigación en energía, llegó a una conclusión más moderada: un crecimiento acelerado de la demanda de los centros de datos dejaría las emisiones de 2035 entre un 6% y un 13% por encima de sus escenarios base, aunque todavía por debajo de los niveles de 2024.
Lo que preocupa a los vecinos y lo que queda fuera del debate
Durante la Semana del Clima en Nueva York, activistas de Extinction Rebellion interrumpieron un panel con ejecutivos de inteligencia artificial y centros de datos para protestar contra el uso de gas obtenido mediante fracturación hidráulica.
Fuera de ese contexto, las quejas vecinales rara vez mencionan el clima. William Lawrence, candidato al Congreso por Michigan y cofundador del movimiento Sunrise, señaló que sus votantes dan prioridad al agua y a las facturas energéticas por encima de la preocupación climática.

Desde el sector empresarial, Cully Cavness, cofundador de Crusoe, destacó los beneficios impositivos locales que generan estos proyectos, mientras que Varun Sivaram, de Emerald AI, argumentó que los centros de datos pueden contribuir a reducir las facturas y a incorporar energía limpia en la red.
No obstante, estos argumentos se refieren a lo que los proyectos podrían ofrecer en el futuro, sin refutar las proyecciones de mayor generación a gas planteadas por BloombergNEF y Rhodium Group.
La discusión sobre qué fuente energética terminará alimentando la expansión sigue abierta. Ambas consultoras coinciden en que el resultado dependerá de dos variables aún inciertas: cuántas de las plantas propuestas se construyen finalmente y si la nueva demanda se cubre con gas o con fuentes limpias.
El consumo de agua de la IA, otra arista del problema
Los centros de datos que sostienen la inteligencia artificial consumieron 222.000 millones de litros de agua para refrigeración en 2025. Si no se implementan medidas de reducción, esa cifra podría alcanzar los 644.000 millones de litros en 2030, es decir, casi triplicarse.
Este incremento surge de las estimaciones de Rystad Energy, que calcula que las acciones de diferentes líderes tecnológicos para limitar el uso del agua podrían contener el alza por debajo del 100%.
Estos datos sitúan el debate más allá del funcionamiento técnico de la IA: los centros de datos no solo consumen electricidad, sino que requieren grandes volúmenes de agua para disipar el calor generado por los servidores.
Fuente: Infobae