Alejandro G. Iñárritu se alista para el lanzamiento mundial de Digger, una sátira que aborda el poder, la ambición y el colapso ambiental, con Tom Cruise como figura central. El filme, que llega a los cines tras un largo proceso creativo, sigue a un magnate petrolero que busca solucionar una catástrofe global desatada por sus propias iniciativas.
En declaraciones a la prensa, el realizador mexicano explicó que la trama parte de un conflicto familiar: “La insaciable ambición humana, la acumulación de poder y la responsabilidad o irresponsabilidad que conlleva esa acumulación”. Sin embargo, evitó asociar al protagonista con algún personaje público en concreto.
Cruise da vida a Digger Rockwell, un empresario dotado de recursos e influencia descomunales, quien ante el desastre ambiental se presenta como el único capaz de reparar los daños. La paradoja del personaje motoriza el relato: pretende salvar al mundo de una amenaza que contribuyó a generar.
Realidad y ficción se entrelazan en el relato
Iñárritu comenzó a trabajar en el proyecto hace cerca de una década, lapso que modificó tanto la película como el entorno social y político que la envuelve. El director consideró que ese tiempo hizo más difusos los límites entre la premisa inicial y la realidad.
“Todo cambia radicalmente. Y llega un punto en el que la realidad y la ficción comienzan a mezclarse”, señaló.
La cinta explora la concentración de poder, el deterioro del medio ambiente y la pretensión humana de controlar fenómenos que se le escapan. Para el cineasta, el resultado es una reflexión sobre la conducta colectiva, presentada en clave de farsa y humor negro.
“La comedia siempre está alimentada por la tragedia”, afirmó Iñárritu. El director sostuvo que el humor permite distanciarse de situaciones duras y examinarlas sin caer en un tono solemne. “Comedia es tragedia más tiempo”, agregó.
Esa distancia también atraviesa su visión sobre México y su propia trayectoria. Iñárritu reside fuera del país desde hace 25 años y explicó que esa vivencia le ha permitido reevaluar su identidad desde otro ángulo. “Puedes ver a veces cosas que, por lógica, es difícil observar cuando estás demasiado adentro”, dijo.
Iñárritu critica el ruido digital y la inteligencia artificial
Durante la charla, el director de Amores perros, Birdman y El renacido también se pronunció sobre el efecto de las redes sociales y la inteligencia artificial en la percepción de la realidad. Según planteó, la circulación constante de discursos e imágenes no asegura una comunicación más efectiva.
“Paradójicamente, creo que nunca habíamos hablado tanto y entendido tan poco”, sostuvo. A su juicio, existe “un ruido” que acentúa las diferencias y desplaza los puntos en común entre las personas.

Iñárritu advirtió que la inteligencia artificial añade otra capa de incertidumbre, porque altera la relación histórica entre imagen y evidencia. “Ahora las imágenes son casi un motivo de duda. La inteligencia artificial ya cuestiona lo que vemos, y antes era al revés”, expresó.
Asimismo, defendió el valor físico del cine. Para él, una película se edifica en el contacto entre actores, técnicos, espacios y las contingencias del rodaje. “Toda esa fisicalidad e intercambio energético de los actores, el staff, el cómo despertaste, qué comiste… Eso me parece que es el cine”, afirmó.
La propuesta visual de Digger se sustenta en una nueva alianza con el director de fotografía Emmanuel ‘Chivo’ Lubezki. Ambos trabajaron con el formato VistaVision, que Iñárritu ya había empleado en Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades. El objetivo, explicó, fue crear planos con profundidad y múltiples focos de atención.
“Muchas películas te dicen dónde ver y aquí hice exactamente lo contrario”, señaló. “Una cara te dice quién es el personaje, pero el cuarto te explica por qué es así”, agregó.
Tom Cruise y un elenco unido por la confianza creativa

La participación de Tom Cruise se definió al inicio del proceso. Iñárritu recordó que el actor visitó su oficina en 2017, cuando el proyecto aún estaba en desarrollo. Allí encontró referencias visuales, fotografías, pinturas y los primeros materiales de una película que todavía no tenía su forma definitiva.
El mexicano dijo que admiraba a Cruise desde Magnolia, aunque para Digger buscaba una faceta diferente de su imagen pública. Destacó su precisión interpretativa, el manejo de las pausas, la voz y los gestos mínimos.
“Tom es un orador, un tipo que conoce la palabra y sus inflexiones. Nunca tuvimos un desacuerdo en prácticamente nada. Había una comunión de la visión”, señaló.
El reparto incluye a Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg, Jesse Plemons, Emma D’Arcy y Sophie Wilde. El guion fue escrito junto a Sabina Berman, Alexander Dinelaris Jr. y Nicolás Giacobone, mientras que Jez Butterworth desarrolló la idea con Berman.

Iñárritu calificó al grupo como “un dream team” y subrayó que el cine es una labor colectiva. Tras años de reescrituras, viajes de investigación al Ártico y la Antártida, pruebas y giros en el rumbo, el director conserva una idea esencial sobre su oficio: “Aprendí a hacer Digger sobre la marcha y eso es lo que más me gusta de hacer cine”.
Fuente: Infobae