Os Teixois, la aldea abandonada de Asturias que es hoy un museo

A mediados del siglo XX, la localidad de Os Teixois quedó completamente deshabitada y se transformó en un pueblo fantasma. No fue sino hasta 1989 que se iniciaron las labores de restauración. Este caserío, perteneciente al concejo de Taramundi, en el occidente de Asturias, pasó de ser un lugar vacío a obtener el reconocimiento como Bien de Interés Cultural en 2006, bajo la categoría de conjunto histórico.

Este conjunto patrimonial se encuentra a unos 4 kilómetros del núcleo de Taramundi. Sus edificaciones de piedra con cubiertas de pizarra mantienen la tipología de arquitectura rural de montaña característica de la zona, que durante siglos estuvo vinculada a las labores agrícolas, forestales y metalúrgicas. Para acceder al lugar es requisito hacerlo mediante visita guiada con reserva previa.

El recorrido por el conjunto etnográfico

La visita a Os Teixois permite descubrir un conjunto rural donde el agua organizó la vida cotidiana durante décadas. Un arroyo atraviesa la aldea y alimenta una serie de canales que activan diversos ingenios tradicionales. Entre ellos se encuentran el molino harinero, que procesaba cereales; el mazo hidráulico, empleado para forjar hierro; la piedra de afilar herramientas; el batán, utilizado para el tratamiento de telas; y una pequeña instalación que generaba electricidad. Cada uno de estos mecanismos demuestra cómo una comunidad montañesa aprovechaba un recurso cercano para cubrir sus necesidades domésticas y mantener oficios relacionados con el campo y la metalurgia.

Os Teixois, en Taramundi, Asturias (Shutterstock).

La aldea también conserva casas de piedra, tejados de pizarra, hórreos y otras construcciones auxiliares que reflejan la arquitectura tradicional del occidente asturiano. El trazado urbanístico sigue la pendiente natural del terreno y se adapta al curso del agua, rodeado de bosques de castaños, robles y alisos. Esta relación entre las viviendas, el paisaje y las instalaciones hidráulicas permite comprender la organización de la vida rural antes de la llegada de la mecanización industrial.

Desde la aldea, es posible continuar la exploración por el concejo de Taramundi, una región conocida por su tradición cuchillera y el aprovechamiento histórico de la energía hidráulica. En las cercanías se encuentran Mazonovo y su Museo de los Molinos, así como tramos de la Ruta del Agua, un sendero que conecta aldeas, bosques y pequeños saltos de agua.

Un paisaje natural excepcional

La aldea está enclavada en la Reserva de la Biosfera Río Eo, Oscos y Terras de Burón, un espacio compartido entre Asturias y Galicia. Esta reserva abarca aproximadamente 160.000 hectáreas y comprende 14 municipios articulados por el río Eo, que discurre desde las montañas del interior hasta su estuario en el mar Cantábrico. Taramundi ocupa uno de los sectores de relieve más montañoso, con valles estrechos, cursos de agua y pequeños núcleos rurales.

El entorno de la aldea combina bosques de robles, castaños, alisos y abedules con prados, huertas y laderas cubiertas de vegetación. El agua es el elemento que define el paisaje y la forma de vida tradicional de la comarca: los arroyos alimentaron molinos, mazos y demás ingenios hidráulicos, como los que aún se mantienen en Os Teixois. Esta conexión entre recursos naturales, arquitectura popular y oficios locales constituye parte del interés cultural de la zona.

La reserva también protege un territorio donde el paisaje rural sigue teniendo actividad. Las aldeas aparecen dispersas entre montes y riberas, conectadas por caminos que permiten recorrer áreas como la Ruta del Agua, cercana a Taramundi. Desde Os Teixois, este itinerario enlaza otros espacios vinculados a la tradición hidráulica, como Mazonovo, As Veigas y Os Esquíos, con tramos de bosque y desniveles propios del occidente asturiano.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK