El realizador belga Michael R. Roskam defendió el vínculo entre la historia y la actualidad durante la presentación de su nueva obra ‘Le Faux Soir’ en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián. La cinta, ambientada en la Segunda Guerra Mundial, recurre a los hechos de la Resistencia para reflexionar sobre los conflictos y retos del presente.
“Contamos algo del pasado para contar algo de lo que sucede hoy en día. Ahí es donde yace la razón por la que hay películas acerca de la Primera y Segunda Guerra Mundial. A veces utilizamos el pasado para contar algo acerca de la actualidad con la esperanza de que podamos cambiar algo de cara al futuro”, señaló el cineasta.
Roskam explicó que la película aborda el primer “hackeo mediático” de la historia mediante la publicación clandestina de ‘Le Faux Soir’, conectando ese episodio con el debate contemporáneo sobre las ‘fake news’ y la libertad de expresión. “Desde siempre ha habido una batalla a la hora de tener libertad para expresarnos”, afirmó.
Según el director, la democracia permite proteger la existencia de “narrativas diferentes”, en contraste con los regímenes totalitarios que, según indicó, buscan imponer “una única narrativa”. Por ello, defendió la necesidad de continuar luchando por la libertad de expresión, incluso para aquellas opiniones con las que no se está de acuerdo.
“Las palabras son armas”, resumió, aunque precisó que esa lucha no implica recurrir a “pistolas ni dinamita”.
El realizador también comparó el contexto actual con el de los años 40 y cuestionó la sensación de que el mundo contemporáneo se encuentre necesariamente ante una situación sin salida.
“Si tú crees que es el fin del mundo, yo diría que en los años 40 los chavales tenían más razones para pensar que era el fin del mundo”, señaló, antes de reclamar que se siga defendiendo la libertad.
LA IA, UNA HERRAMIENTA CON UNA “ENORME” INFLUENCIA
Consultado sobre el uso de la inteligencia artificial para recrear escenarios históricos y abaratar la producción cinematográfica en esta película, Roskam consideró que se trata de una herramienta con una “enorme” influencia, aunque advirtió sobre los riesgos de cualquier revolución tecnológica cuando se utiliza de forma inadecuada.
“Cada nueva revolución viene con algún tipo de peligro si se abusa de ella”, apuntó el cineasta, que comparó la IA con la pólvora y la imprenta.
En el ámbito cinematográfico, señaló que todavía existe “demasiada suerte” y poco control sobre el resultado cuando se emplea para construir imágenes, aunque dejó abierta la posibilidad de utilizarla si la tecnología permite un mayor dominio creativo.
En cualquier caso, Roskam defendió el valor de la creación humana.
“La fuerza de la magia reside en que el espectador perciba que hay otra persona detrás de ese momento mágico. El excepcionalismo seguirá siendo realizado por las decisiones de seres humanos”, afirmó, antes de definir la IA como “una especie de eco” que hace aquello que se le pide.
Fuente: Infobae