El desempleo entre los graduados universitarios recientes de Estados Unidos se mantuvo en un 7,3% durante el verano de 2026, una cifra que se ubica dentro de los márgenes observados en años previos, según revela un estudio del instituto alemán CESifo. Esta investigación, identificada con el número 12994 dentro de la serie de documentos del CESifo, fue elaborada por los economistas Robert Fairlie y Jane Wu.
Hallazgos del estudio
El análisis se basó en microdatos de la Encuesta de Población Activa de Estados Unidos (CPS) correspondientes a junio, julio y agosto de 2026. Fairlie y Wu centraron su atención en graduados de entre 22 y 25 años que no continuaron estudios de posgrado, un grupo que consideran el primero en reflejar posibles efectos de la inteligencia artificial, ya que los cambios en la demanda laboral suelen manifestarse inicialmente en la reducción de contrataciones antes que en despidos de empleados con mayor antigüedad.

La tasa de desempleo de este grupo fluctuó entre el 6,3% en 2022 y el 7,8% en 2024, por lo que el 7,3% de 2026 se situó dentro de ese rango. Al comparar con graduados de 30 a 49 años y con jóvenes sin título universitario, los investigadores no encontraron diferencias estadísticamente significativas en las tendencias durante el período 2022-2026. En el estudio, Fairlie y Wu concluyen que
«el desempleo entre los graduados universitarios recientes en el verano de 2026 no fue inusualmente alto respecto de veranos anteriores»
Contraste con investigaciones previas
Este resultado contradice un trabajo anterior del economista de Stanford Erik Brynjolfsson, quien había detectado una caída del empleo entre trabajadores jóvenes en ocupaciones expuestas a la inteligencia artificial, como desarrollo de software y marketing, desde finales de 2022, utilizando datos de nómina de la empresa ADP. Los propios autores del CESifo señalan que la discrepancia puede deberse a que los datos de ADP miden la oferta total de puestos en cada rubro, mientras que la tasa de desempleo también incorpora la demanda agregada, que puede variar aunque la oferta se contraiga.

El economista de Harvard David Deming, que no participó en el estudio de CESifo, había cuestionado anteriormente, en declaraciones a NPR, que la inteligencia artificial explique por sí sola la menor contratación de puestos junior. Deming ubicó el inicio de esa caída seis meses antes del lanzamiento de ChatGPT. En sus palabras:
«La propuesta de valor de contratar a una persona junior cuando sabés que va a trabajar desde su casa ya no es tan alta»

Perspectivas a futuro
Por su parte, Anders Humlum, economista de la Universidad de Chicago, agregó a NPR que las firmas que más gastan en suscripciones a modelos de inteligencia artificial de compañías como Anthropic y OpenAI son, de hecho, las que más contratan. Los investigadores del CESifo advierten que sus hallazgos no anticipan lo que vendrá. Consideran que 2026 pudo ser el primer año con un uso lo bastante extendido de la inteligencia artificial en el trabajo como para intentar medir su impacto sobre los graduados recientes. En el estudio, Fairlie y Wu escriben:
«Si la intensidad del uso de la inteligencia artificial en el lugar de trabajo sigue aumentando, las camadas de graduados de 2027 y posteriores podrían verse más afectadas que la de 2026″
y añaden que harán falta más años de datos para confirmar si el efecto termina apareciendo.
Fuente: Infobae