La producción argentino-estadounidense La ilusión de un verano sin fin se alzó con el galardón principal de la sección Horizontes Latinos durante la 74.ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Ese mismo viernes, el documental dirigido por Alessandra Sanguinetti también obtuvo el Premio de la Juventud, reconocimiento que surge del voto de 150 jóvenes de entre 18 y 25 años.
La cinta es una coproducción entre Argentina y Estados Unidos, realizada por Sanguinetti junto a la cineasta argentina Julia Solomonoff. El proyecto tuvo su origen en 1999, cuando Sanguinetti comenzó a fotografiar y filmar a Guillermina Aranciaga y Belinda Stutz, dos niñas de nueve y diez años en ese entonces, en una zona rural de la provincia de Buenos Aires que abarca los partidos de General Guido, Dolores y Maipú. Lo que inició como un trabajo fotográfico paralelo —retratos de gran formato combinados con grabaciones en video— se transformó, a lo largo de más de 25 años, en un retrato íntimo del transcurrir del tiempo, la amistad femenina y cómo la vida campestre moldea los sueños de la infancia.
El documental, de 93 minutos, acompaña a Guillermina y Belinda desde la niñez hasta los 34 y 35 años respectivamente, atravesando el trabajo, la maternidad y los diferentes caminos que tomaron sus vidas. Las fotografías de Sanguinetti dialogan a lo largo de la película con imágenes en movimiento, de forma que el paso del tiempo no solo sirve como contexto, sino como materia central de la obra.
Durante la presentación en San Sebastián, la directora describió la película como
“casi como ver un álbum familiar. No solo por ellas, sino porque cada momento me remite a un momento de mi vida”
. También explicó el vínculo construido con las protagonistas a lo largo de los años:
“La naturalidad con la que Guille y Beli se dejan filmar es única, nunca se preocupan por cómo salen. Yo ya soy de dentro”
.

Triunfo previo en Locarno
El reconocimiento en San Sebastián se suma a los que la cinta ya había obtenido antes de llegar a España. En agosto de 2026, La ilusión de un verano sin fin ganó el Leopardo de Oro en la sección Cineastas del Presente de la 79.ª edición del Festival de Cine de Locarno —premio dotado con 35.000 francos suizos (aproximadamente USD 43.000), repartidos en partes iguales entre la directora y el productor— y también obtuvo el Premio Swatch a la Ópera Prima.
La plataforma MUBI adquirió los derechos de distribución del filme, cuyo desarrollo contó con el respaldo de becas del Sundance Institute. The Hollywood Reporter la calificó como
“un documental luminoso e imborrable”
.
Alessandra Sanguinetti: una trayectoria consolidada
Nacida en Nueva York en 1968, Alessandra Sanguinetti se mudó a Buenos Aires a los dos años y residió en Argentina hasta 2003. Estudió antropología en la Universidad de Buenos Aires (UBA) antes de formarse en el International Center of Photography de Nueva York. Es miembro de Magnum Photos desde 2007 y su obra forma parte de las colecciones del MoMA de Nueva York, el San Francisco Museum of Modern Art, el Museum of Fine Arts de Houston y el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires. Entre sus reconocimientos figuran la beca Guggenheim, la beca de la Fundación Hasselblad, el Premio Discovery de las Rencontres d’Arles y la beca MacDowell.
El trabajo fotográfico con Guillermina y Belinda también tiene una historia editorial previa: dio lugar a dos libros, The Adventures of Guille and Belinda and the Enigmatic Meaning of Their Dreams (2010) y una primera edición del proyecto que comparte nombre con el documental (2020). En 2024, la Fundación Cartier-Bresson de París dedicó una retrospectiva a la serie de fotos de las dos protagonistas.
En la misma sección de cine latinoamericano del certamen vasco, Moscas, del cineasta mexicano Fernando Eimbcke, recibió una mención especial. La película, coproducción entre México y España, narra la historia de Olga, una mujer de 55 años que enfrenta la soledad y la precariedad económica y se ve obligada a alquilar una habitación de su departamento para costear una intervención quirúrgica. El filme había ganado el Premio de la Industria WIP Latam en 2025 y fue presentado ese año en la Berlinale. Eimbcke ya había participado en Horizontes Latinos en 2025 con Olmo.
Fuente: Infobae