La administradora del Canal de Panamá, Ilya Espino de Marotta, aseguró que la vía interoceánica operará con 32 tránsitos diarios hasta diciembre sin necesidad de aplicar nuevas restricciones durante el resto de 2026.
Las lluvias registradas a finales de agosto y durante septiembre lograron elevar los niveles de los lagos Gatún y Alhajuela, proporcionando a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) un margen de maniobra mayor al esperado para sostener sus actividades.
En el marco del Simposio Industrial de Sostenibilidad, Energía y Agua, Espino de Marotta indicó que las condiciones hídricas han evolucionado de manera más favorable que los pronósticos iniciales.
Previamente, la ACP había disminuido la capacidad de tránsito de 36 a 32 buques por día, y reducido el calado máximo de los buques Neopanamax de 50 a 48 pies. Por el momento, la autoridad espera conservar ambos parámetros mientras monitorea las precipitaciones de octubre y noviembre.
La administradora subrayó que la recuperación actual no elimina la presión de la próxima estación seca. La prioridad sigue siendo acumular suficiente agua para abastecer a la población y facilitar el paso de naves durante los meses sin lluvias.

«Si tenemos un octubre y noviembre muy buenos», afirmó Espino de Marotta, «el Canal podría evitar nuevos recortes de tránsitos» y enfrentar el verano en condiciones superiores a las de la sequía de 2023.
Los primeros 21 días de septiembre dejaron precipitaciones superiores al promedio histórico en la cuenca del Canal, después de cuatro meses consecutivos con déficit de lluvias. Al 25 de septiembre, el lago Gatún alcanzaba 84,64 pies y el Alhajuela, 242,92 pies.
La mejoría de ambos embalses sostiene la operación actual de la vía, aunque la ACP continuará evaluando sus reservas antes de la llegada de la estación seca.
Espino de Marotta recordó que durante la crisis hídrica de 2023, las restricciones llegaron a reducir los tránsitos a solo 24 buques diarios.
Para las navieras, la previsibilidad resulta fundamental: necesitan conocer con antelación la carga que pueden transportar y el momento del cruce. Una modificación frecuente del calado o de los cupos afecta la confiabilidad comercial del Canal, aunque la vía continúe en funcionamiento.

La solución a largo plazo es el proyecto del lago de río Indio, aprobado por la Junta Directiva de la ACP en 2025. Espino de Marotta explicó que este nuevo reservorio almacenará agua y la enviará por gravedad hacia el lago Gatún mediante un túnel de aproximadamente 8,7 kilómetros. La obra incluye una presa principal y tres auxiliares, con una inversión estimada de $1.500 millones.
De ese total, cerca de $400 millones se destinarán a mitigación ambiental y reasentamiento, según las cifras presentadas por la administradora. El diseño conceptual registra un avance cercano al 35% y la ACP proyecta licitar la construcción en 2027.
La administradora calcula que el nuevo lago proporcionará seguridad hídrica durante 50 años, permitiendo sostener tanto el consumo humano como la actividad del Canal.
Entre los trabajos en marcha, se están preparando las conexiones viales de la zona. Espino de Marotta informó que ya se adjudicaron tres carreteras permanentes, por un monto conjunto cercano a $30 millones, para mejorar la comunicación entre comunidades y facilitar el desarrollo del proyecto. La ACP estima que unas 8.000 personas se beneficiarán de estas vías.

La entidad también actualiza la línea base ambiental del proyecto y prevé presentar el estudio de impacto ambiental al Ministerio de Ambiente en el primer trimestre de 2027.
La evaluación será de categoría III e incluirá espacios de participación pública en Panamá Oeste, Colón y Coclé. En paralelo, se identifican terrenos para el reasentamiento de las familias que viven en la futura área del lago.
Espino de Marotta describió ese reasentamiento como la parte más compleja de Río Indio. Luego de nueve meses de conversaciones y más de 200 reuniones, la ACP acordó un marco de compensación con las comunidades. El plan incluye nuevos terrenos con título de propiedad, viviendas y apoyo para restablecer las actividades económicas de las familias afectadas.
Para el año fiscal 2027, que comienza en octubre de 2026, el presupuesto del Canal prevé ejecutar $82 millones en el proyecto Río Indio. Estos recursos corresponden a la etapa de desarrollo y forman parte de la inversión total. La ACP ha señalado que financiará la iniciativa con recursos propios.
La estrategia de inversión incluye además dos nuevas terminales portuarias: una en Corozal y otra en Telfers, situadas a cada lado del Canal.

Según la administradora, estas terminales aportarían capacidad para movilizar entre cinco y seis millones de contenedores adicionales. La ACP recibió propuestas para la precalificación el 9 de julio y evalúa qué empresas podrán participar en la siguiente fase del proceso.
Otro proyecto es un corredor energético por la ribera oeste, planteado para transportar productos como propano, butano o etano.
La ACP recibió propuestas de precalificación el 23 de julio y trabaja en la definición del alcance antes de avanzar con la licitación. Espino de Marotta señaló que el traslado de estos productos por tierra liberaría capacidad en las esclusas Neopanamax para otros buques.
La administradora mencionó igualmente un corredor logístico estimado en unos $1.780 millones, que extendería la conectividad por la ribera oeste hasta el puente Atlántico.
Estas iniciativas forman parte de la visión de crecimiento del Canal para la próxima década. Mientras avanzan sus estudios y procesos de selección, la prioridad inmediata sigue siendo conservar agua para mantener los 32 tránsitos diarios hasta diciembre.
Fuente: Infobae