Anthropic ha acordado desembolsar USD 11.600 millones a Akamai Technologies durante un período de siete años, a cambio de servicios de computación en la nube. Así lo dio a conocer la firma de redes este jueves, en un movimiento que marca el contrato más abultado en la historia de la compañía estadounidense.
El pacto tiene el potencial de escalar hasta USD 20.000 millones si la empresa de inteligencia artificial decide incrementar su inversión. El núcleo del acuerdo gira en torno a procesadores de uso general (CPU), una tecnología distinta a los chips gráficos que habitualmente se emplean para entrenar modelos de IA. Akamai no detalló cuáles serán las tareas específicas que Anthropic ejecutará con esa capacidad adicional.

Este tipo de chips, que realizan labores como ejecutar código o navegar por internet, ha visto crecer su demanda a medida que los agentes de inteligencia artificial asumen cada vez más funciones de forma autónoma, según reportes del sector.
El nuevo compromiso supera por más de seis veces un contrato previo de USD 1.800 millones que ambas compañías firmaron el año pasado. De acuerdo con el comunicado de Akamai, este acuerdo se suma a otros compromisos por más de USD 2.800 millones en servicios de nube que la empresa selló en 2025 con distintos clientes.
La infraestructura de Akamai fue descrita como una red de cómputo distribuida con miles de puntos de presencia en todo el mundo, capaz de manejar cargas de trabajo tanto en centros de datos centrales como en el borde de la red, cerca de los usuarios finales.

El canje de acciones que invierte la lógica habitual
Como parte del acuerdo, Akamai emitió a Anthropic un ‘warrant’ —certificado de opción de compra— por hasta 7,7 millones de títulos de acciones preferentes convertibles sin derecho a voto. Esa cifra equivale aproximadamente al 5% de las acciones en circulación de Akamai, valoradas en USD 111,33 cada una.
Cerca del 2% de ese warrant se activa con el primer pago de Anthropic. El resto queda condicionado a que la empresa continúe ampliando su gasto: cada USD 3.000 millones adicionales libera aproximadamente un punto porcentual más de acciones, hasta un límite de expansión de USD 9.000 millones.
Del total potencial de USD 20.000 millones, los USD 11.600 millones iniciales representan el compromiso ya garantizado, mientras que los USD 9.000 millones restantes dependen de que Anthropic mantenga o acelere su ritmo de gasto durante los próximos siete años.

Es la primera ocasión en que Akamai incorpora un warrant a un contrato de cómputo, y el mecanismo invierte el patrón habitual de los llamados acuerdos circulares de inteligencia artificial, donde los proveedores de chips o de nube invierten directamente en los laboratorios que les compran capacidad.
En este caso ocurre lo contrario: es el proveedor quien entrega una porción de su propia empresa al cliente. AMD había utilizado una estructura similar con OpenAI el año pasado, con warrants atados a metas de compra de chips.
Un contrato que ya movió la acción en Wall Street
“Anthropic está impulsando la revolución de la inteligencia artificial y estamos encantados de que haya elegido las capacidades de Akamai para construir y operar infraestructura de IA a escala”, afirmó el cofundador y director ejecutivo de Akamai, Tom Leighton.

Las acciones de Akamai llegaron a subir hasta un 17% en las operaciones posteriores al cierre del jueves, según reportó The Wall Street Journal. La empresa, con sede en Cambridge, Massachusetts, convocó ese mismo día una conferencia con inversores para explicar los detalles financieros del contrato.
Para levantar esa capacidad adicional, Akamai prevé un gasto de capital de USD 5.500 millones y sumará otros USD 1.700 millones a su presupuesto de este año para adelantar la compra de componentes como memoria.
La compañía no espera ingresos por el contrato durante 2026. Calcula entre USD 150 millones y USD 300 millones en 2027, con una proyección de ingresos anualizados de aproximadamente USD 1.700 millones hacia fines de 2028.
Fuente: Infobae