El Ministerio de Finanzas de Rusia presentó su nuevo plan presupuestario, que incluye la creación de gravámenes inéditos y el alza de algunas cargas impositivas, tan solo cinco jornadas después de que se celebraran los comicios legislativos, donde el partido oficialista obtuvo un claro triunfo. La medida se justifica en la necesidad de mantener al máximo nivel las capacidades defensivas del Kremlin y de brindar apoyo a los combatientes y veteranos del conflicto en Ucrania.
Según el comunicado oficial del Ministerio ruso:
“La política presupuestaria para los próximos tres años tiene como objetivo cumplir con todas las obligaciones sociales del Estado, satisfacer las necesidades de defensa y seguridad del país, brindar apoyo social a los participantes en la ‘operación militar especial’ —nombre con el que el Kremlin designa a la guerra en Ucrania— y sus familias, y garantizar el liderazgo tecnológico”.
En concreto, el Ejecutivo ruso elevará el umbral impositivo para las rentas pasivas —como dividendos, intereses de depósitos, operaciones con valores y activos digitales, venta de inmuebles, entre otros— hasta el 13% y el 22%, igualando así la tarifa del impuesto sobre la renta.
Quedan exceptuados de esta disposición aquellos depósitos que no superen el tope de 1 millón de rublos (equivalente a unos 10.400 euros) y todas las personas que hayan participado en el conflicto ucraniano. El impacto recaerá, según estimaciones del Kremlin, sobre aproximadamente seis millones de ciudadanos rusos, es decir, cerca del 6% de la población nacional.
Asimismo, se aplicará un gravamen del 15% a los fondos mutuos —instrumentos de inversión colectiva— sobre la renta generada por sus ingresos pasivos, y se incrementará al 35% la tasa impositiva para los dividendos abonados a no residentes a través de las denominadas cuentas de tipo C, aquellas cuentas bloqueadas en Rusia donde se deposita el dinero correspondiente a inversores de países considerados ‘no amistosos’.
El Kremlin también implementará un tipo impositivo estándar del 22% para las adquisiciones realizadas a través del comercio electrónico transfronterizo, así como un arancel de 100 rublos (apenas un euro) aplicable a mercancías de uso personal cuyo valor no supere los 200 euros y que sean enviadas desde el exterior por vía postal.
El ámbito minero tampoco escapará a este decreto: se fijará una tasa del 30% sobre los ingresos extraordinarios de determinadas compañías mineras y metalúrgicas, y un gravamen adicional del 20% exclusivo para el oro. La justificación es que los precios de los metales se han disparado considerablemente a lo largo del presente año.
El ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, declaró:
“El proyecto de presupuesto está equilibrado. Permitirá al Estado cumplir con todas sus obligaciones y mantener la estabilidad macroeconómica a pesar de cualquier posible cambio. La sostenibilidad presupuestaria no solo depende de la suficiencia de recursos, sino también de la calidad de su gestión. Por lo tanto, el paquete presupuestario incluye una serie de medidas para priorizar los gastos, y los recursos se concentran en las áreas más importantes para el Estado y sus ciudadanos”.
Fuente: Infobae