Un debate encendido en la Cámara Alta
Durante la discusión de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el recorte de subsidios al gas para las zonas frías, el Senado fue escenario de un fuerte enfrentamiento verbal entre los legisladores José Mayans, senador peronista por Formosa, y Carolina Losada, presidenta provisional de la Cámara. Todo comenzó cuando Mayans, en medio de su intervención, calificó al faraón Tutankamón como un “boludo”, desatando una escalada de réplicas.
El incidente se originó en un argumento histórico poco convencional. Mayans, al criticar lo que llamó la “irresponsabilidad” del Banco Central en emergencias, hiló referencias que iban desde Rico McPato —el pato millonario de las historietas— hasta el antiguo Egipto.
“Tutankamón, el faraón niño, que murió lleno de tesoros”
, lanzó el senador, y luego citó un pasaje bíblico sobre no acumular riquezas en la tierra, “donde los ladrones hurtan y el horín corrompe”. Recordó que Howard Carter descubrió la tumba del faraón —aunque situó el hallazgo en 1920, cuando fue en 1922— y señaló que los saqueos previos ya habían vaciado buena parte de los tesoros. Su remate fue directo:
“Tutankamón iba a llevar su plata al más allá. Otro boludo, diríamos, ¿verdad?”
La palabra “boludo” encendió la mecha. Losada intervino desde la presidencia, que ejercía ante la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel (quien estaba a cargo interinamente de la Presidencia de la Nación por el viaje de Javier Milei a Estados Unidos) y del presidente provisional Bartolomé Abdala. La legisladora dijo:
“Senador, le pido por favor que cuide el vocabulario en esta casa. Ni insultos”
Lejos de ceder, Mayans respondió con firmeza:
“No me diga cómo hablar”
. Lo que siguió fue un intercambio cada vez más tenso. Losada insistió en que no debía usar malas palabras ni insultar; él la acusó de “hacer show”. Cuando la senadora amenazó con cortarle el micrófono, Mayans replicó:
“Pídaselo a Milei”
, en alusión al lenguaje del Presidente.
El cruce alcanzó su punto más crítico cuando Mayans le dijo a Losada que se callara la boca. Ella respondió con la misma frase, y ambos se acusaron mutuamente de no respetar el uso de la palabra. En un momento, el senador aplaudió —aparentemente por alguna intervención en el recinto— y comentó con ironía:
“Muy bien. Ahora voy a seguir un poquito más”
.
La discusión sobre la palabra en cuestión se prolongó varios minutos. Mayans defendió su uso con un argumento semántico:
“Ser boludo no es mala palabra. Busque en el diccionario qué quiere decir boludo. Si quiere decir boludo, busque en el diccionario y aprenda”
. Losada se mantuvo firme:
“Acá no hable con malas palabras”
, y cerró con una frase contundente:
“Si tengo que aprender de usted, mejor me voy a otro lado”
.

El senador formoseño no abandonó la discusión sin lanzar una última estocada:
“Vaya y dígale a Milei que aprenda a hablar con la gente”
. Losada le recordó que ella presidía la sesión y que, mientras lo hiciera, él debía hablar “como corresponde”.
Tras el cruce, Mayans retomó su discurso sobre el proyecto del BCRA. Planteó que “la gente tiene hambre” y cuestionó que el organismo acumule reservas mientras la población no accede a medicamentos.
Este episodio ocurrió en el marco de la sesión donde el Senado debatió la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, iniciativa que busca reforzar la independencia del organismo y prohibir el financiamiento al Tesoro. Con 46 votos a favor y 22 en contra, la Cámara aprobó el texto con modificaciones en el mecanismo de designación y remoción de autoridades, por lo que el proyecto regresó a Diputados para una segunda revisión.
Fuente: Infobae