Fleteros registran pedidos por adecuaciones en hogares ante el Fenómeno de El Niño

Los preparativos de viviendas ante la época lluviosa ya dejan pedidos para fleteros que usualmente permanecen ubicados frente a locales de materiales de construcción en la avenida Juan Tanca Marengo y en el sector de la Martha de Roldós, en el norte de Guayaquil.

Conductores consultados cuentan que familias sí han trasladado productos para reparar techos y realizar adecuaciones, aunque esa demanda todavía varía de un día a otro y está lejos de sus meses con mayor cantidad de servicios.

Fabricio Anchundia, quien lleva 28 años dedicado a los fletes en el norte, identifica una diferencia frente a lo que suele ocurrir durante esta parte del año. Explicó que agosto, septiembre y octubre acostumbran a dejar pocos pedidos, pero este año ha registrado un ligero incremento, que sí está notando en sus recorridos.

“A veces compran para techos”, contó sobre las cargas que recibe. Hay días en los que termina sin realizar un recorrido y otros en los que completa tres, dependiendo de las ventas de los establecimientos. Además de materiales para viviendas, transporta equipos para negocios, cartones y artículos de empresas.

La preparación para las lluvias aparece de forma similar en los recorridos de José Salazar. Durante las últimas semanas ha llevado materiales utilizados en reparaciones de techos hacia sectores como Sauces, Guayacanes y Alborada. Sin embargo, en su caso esa demanda todavía resulta limitada viendo otras fechas

Durante la semana anterior, Salazar calculó que realizó cuatro o cinco fletes. “Está un poco regular, si bien es cierto está mejor que años anteriores en este mes, aún así falta”.

Ese comportamiento coincide parcialmente con lo observado por Hugo Olveira, quien trabaja frente a uno de los locales consultados. Él ha visto personas comprando materiales para realizar trabajos en sus viviendas, pero explicó que una parte llega acompañada de maestros y utiliza vehículos particulares para transportar los productos.

“Sí han venido a comprar, pero la mayoría viene en su carro, ya traen a sus maestros y van llevando lo que tienen que llevar”, relató. Por esa razón, la presencia de compradores dentro de los establecimientos no se refleja directamente en la cantidad de fletes.

Olveira permanece en el punto desde cerca de las 09:00 y puede continuar allí hasta las 20:00. Son cuatro conductores que trabajan en ese lugar y se organizan cuando alguno debe salir. Según explicó, sus ingresos pueden quedar en $ 5 durante un día con pocos pedidos, llegar a $ 20 o $ 30 y alcanzar cerca de $ 50 o $ 60 cuando consigue más recorridos.

Uno de los clientes había solicitado un traslado hacia la Alborada. Elder Sánchez llevaba materiales destinados a la renovación del patío frontal de una casa y calculaba pagar cerca de $ 8. El precio depende de la distancia y el peso de la carga.

Las reparaciones registradas por los fleteros se producen luego de las recomendaciones emitidas por autoridades municipales frente a los posibles efectos del fenómeno de El Niño. En agosto, Segura EP pidió a los habitantes de zonas con peligro de inundaciones revisar las condiciones de sus viviendas antes de la llegada del periodo lluvioso.

Ante ello, las compras que más identifican son los selladores para grietas y pintura impermeabilizante, cemento y ladrillo para colocar frente a las puertas de las casas.

Diciembre suele registrar una cantidad mayor de servicios. Olveira ubica además de temporada de viernes negro como una de las fechas en las que recibe más solicitudes para transportar compras.

En septiembre, los pedidos vinculados con adecuaciones previas a las lluvias aparecen junto con los servicios habituales que realizan hacia viviendas y negocios. (I)

Fuente: El Universo

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