El auge de la IA crea 750.000 empleos en EE.UU.: los más demandados son para enseñarle y cablearla

Estados Unidos se prepara para desembolsar 10,3 billones de dólares en centros de datos y toda la infraestructura relacionada con inteligencia artificial entre 2025 y 2032. Así lo revela un estudio del economista Stijn Van Nieuwerburgh, de la Universidad de Columbia, que será presentado el 25 de septiembre en Washington por el centro de estudios Brookings.

Esa cifra equivale al 3,6% del PIB anual, una proporción superior a la que representaron los ferrocarriles en el siglo XIX.

The Wall Street Journal calificó esta inversión como la apuesta económica más ambiciosa en la historia del país. La magnitud del número puede leerse como una amenaza de burbuja o como una promesa de prosperidad. Pero hay una tercera lectura, más concreta: observar qué empleos está comprando ese dinero.

Según estimaciones de LinkedIn citadas por el diario, la inteligencia artificial ha generado más de 750 mil puestos de trabajo en Estados Unidos desde 2023. La mediana salarial de las ofertas vinculadas a IA ronda los 180.000 dólares anuales, frente a los 80.000 dólares del promedio general. A simple vista, la foto promete una nueva clase media. Sin embargo, el desglose cuenta otra historia.

El empleo que más crece es enseñarle a la máquina

En el gráfico de LinkedIn, el primer puesto no es ingeniero de IA. Es etiquetador de datos, con cerca de 280 mil nuevos empleos proyectados entre 2024 y 2026. Estas personas revisan y clasifican textos, imágenes y respuestas para que los modelos aprendan. Ingeniero de IA aparece en el tercer lugar, con algo más de 100 mil puestos.

Trabajadores de áreas como edición y gestión de contenidos migran hacia puestos de etiquetado para entrenar modelos de inteligencia artificial. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En agosto, la cadena CNBC publicó otro dato del mismo LinkedIn: el etiquetador es el empleo de IA peor pagado de la lista, con una mediana de 51.000 dólares al año. El puesto que más crece cobra menos de un tercio de la cifra que se usa para vender el boom.

El informe de LinkedIn sobre los empleos en ascenso de 2026 añade un detalle: muchos etiquetadores provienen de puestos de editor, gestor de contenidos o analista de datos. La tecnología que se presenta como amenaza para el trabajo de oficina recluta a esos mismos trabajadores para entrenarse.

El sueldo alto está en el cable, no en la pantalla

El otro extremo de la inversión es físico. Según el sindicato de electricistas IBEW, citado por Fortune, el trabajo eléctrico representa entre el 45% y el 70% del costo de construir un centro de datos. El investigador de Brookings Darrell West señaló a esa revista que la falta de electricistas se ha convertido en una de las principales barreras para levantar estas infraestructuras.

En el área de Washington, los electricistas sindicalizados pasaron de 9.000 a 17.500 en pocos años. Kwaku Afriyie, de 23 años, tiene un título en ciberseguridad y trabajaba en un puesto inicial de sistemas.

La escasez de electricistas se convirtió en una de las principales barreras para la construcción de centros de datos en Estados Unidos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por miedo a perder ese empleo por la IA, decidió hacerse electricista. Hoy arma componentes para centros de datos y cobra unos 30 dólares la hora como aprendiz. Haciendo el cálculo a 40 horas semanales, supera los 60.000 dólares al año, más que la mediana del etiquetador. Tyler Beam, de 28 años y con más experiencia, llegó a cobrar 62 dólares la hora en semanas de 58 horas.

La IA no está reemplazando el trabajo manual. Lo está encareciendo.

La obra compite con el resto de la economía por obreros y crédito

Ese encarecimiento no se queda dentro del sector. Según el Departamento de Comercio, en los primeros siete meses del año la construcción privada de centros de datos creció unos 9.000 millones de dólares. En el mismo período, el resto de la construcción privada cayó unos 46.000 millones de dólares.

El crédito sigue el mismo camino. El 16 de septiembre, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, afirmó que los grandes constructores de centros de datos salen a buscar financiamiento y que la competencia por capital es real.

El financiamiento para la infraestructura de inteligencia artificial se desplaza hacia el crédito privado y sociedades creadas para asumir deuda. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según BofA Securities, Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle emitieron 121.000 millones de dólares en bonos en 2025, frente a un promedio anual de 28.000 millones entre 2020 y 2024. Ese día, la tasa del bono del Tesoro a 10 años, referencia de las hipotecas, cerró por encima del 5%, su nivel más alto desde 2007. La gestora de fondos PIMCO discute la atribución de Warsh y sitúa el peso en la guerra con Irán.

El riesgo existe, pero todavía nadie lo midió

El propio Van Nieuwerburgh evita el tono de catástrofe. Advierte que el financiamiento se traslada de los balances de las empresas a estructuras menos visibles, como el crédito privado y las sociedades creadas solo para tomar deuda. Pero escribe que sería prematuro hablar de un riesgo sistémico comparable al de otras burbujas de crédito. Lo que pide es medición.

Además, los 117 mil empleos en centros de datos que cuenta LinkedIn no incluyen la construcción, donde muchos puestos son temporarios. Qué sucede con esos electricistas cuando termine la obra es un dato que ningún informe trae.

El boom de la IA no premia al que sabe usarla. Premia al que la enchufa, y le paga poco al que le enseña.

Fuente: Infobae

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