Avión de la NOAA capta el interior del huracán Polo desde el ojo del ciclón

El huracán Polo ha mostrado una perspectiva poco común de su interior luego de que un avión cazahuracanes de la NOAA atravesara el sistema y filmara el momento exacto en que ingresó a su ojo. Las imágenes, obtenidas desde el aire, revelan las condiciones que rodean el centro de uno de los ciclones más intensos de la temporada en el Pacífico oriental.

La misión fue realizada por el avión P-3 NOAA43 ‘Miss Piggy’, una aeronave especializada de la agencia estadounidense que realiza vuelos de reconocimiento dentro de ciclones tropicales. Durante estas operaciones, la tripulación recopila mediciones clave para analizar con precisión la estructura, intensidad y evolución de las tormentas.

Así se observa el ojo del huracán Polo desde un avión cazahuracanes

El video difundido por NOAA Hurricane Hunters muestra el trayecto del NOAA43 mientras cruza la tormenta hasta alcanzar la zona central. La publicación describe el material como un recorrido en tiempo real por el ojo de Polo, lo que permite apreciar desde la aeronave el cambio de condiciones al acercarse al centro del ciclón.

Para llegar al ojo, el avión debe atravesar la pared del ojo, una de las regiones más violentas de un huracán. Allí se concentran los vientos más fuertes del sistema, acompañados de lluvias intensas y una fuerte actividad convectiva. En contraste, el ojo puede presentar condiciones relativamente más tranquilas, aunque su aparición no indica que el peligro haya terminado: alrededor de esta zona nuevamente se encuentra la pared del ojo, donde las condiciones pueden cambiar de manera abrupta.

Los vuelos de los cazahuracanes también tienen un propósito científico. Las aeronaves P-3 de la NOAA están equipadas con instrumentos para medir variables como presión atmosférica, temperatura, humedad y viento, además de radares que estudian la estructura interna del ciclón. Asimismo, pueden lanzar sondas meteorológicas que descienden con paracaídas y transmiten información durante su trayectoria. Estos datos complementan las observaciones satelitales y ayudan a los meteorólogos a determinar con mayor exactitud la intensidad y evolución de un huracán.

Polo se debilita, pero sigue siendo un huracán mayor frente a México

El material adquiere especial relevancia debido a la intensidad que alcanzó Polo en los últimos días. El Centro Nacional de Huracanes (NHC) reportó durante la madrugada del jueves que el sistema aún presentaba características de un huracán de categoría 5, con vientos sostenidos de hasta 260 km/h y una presión mínima de 923 mb. No obstante, en las horas siguientes se observó una reducción gradual de su intensidad.

En su aviso de las 9:00 a. m. CST del 24 de septiembre, el NHC ubicó a Polo aproximadamente 315 kilómetros al oeste-suroeste de Zihuatanejo y 245 kilómetros al sur de Manzanillo, con vientos máximos sostenidos de 250 km/h, presión mínima de 928 mb y un desplazamiento hacia el oeste-noroeste de 17 km/h. El organismo también informó de cambios estructurales en el ciclón: las imágenes satelitales mostraban que el ojo y las estructuras convectivas centrales seguían bien definidos, aunque comenzaba a formarse un nuevo eyewall, señal asociada con un posible ciclo de reemplazo de la pared del ojo.

Aunque el centro de Polo permanece mar adentro, sus bandas exteriores han provocado lluvias y condiciones adversas en zonas del suroeste de México. Actualmente existe un aviso de tormenta tropical desde Tecpan de Galeana hasta Manzanillo, además de una vigilancia desde el oeste de Manzanillo hasta Playa Pérula. El pronóstico contempla que Polo continúe alejándose de las costas mexicanas durante los próximos días, con un desplazamiento primero hacia el oeste y luego hacia el oeste-noroeste.

El panorama vigente del NHC sitúa al sistema al oeste de Baja California Sur a comienzos del lunes, por lo que su evolución seguirá bajo vigilancia mientras avanza sobre el Pacífico. Las imágenes obtenidas por el NOAA43 permiten así observar desde una perspectiva excepcional el interior de Polo. Mientras los satélites muestran desde el espacio la forma y organización del huracán, el registro de los cazahuracanes exhibe directamente las condiciones que encuentra una aeronave al atravesar su estructura.

Más allá del impacto visual, este tipo de misiones proporciona información fundamental para estudiar fenómenos como la intensificación rápida, los cambios en la pared del ojo y la evolución de los ciclones tropicales. Los datos recopilados durante vuelos como el realizado dentro de Polo se incorporan al análisis meteorológico y contribuyen a mejorar el seguimiento de estos sistemas.

Fuente: Infobae

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