La firma Silkland se ha convertido en la primera compañía en aceptar pedidos del cable HDMI 2.2 Ultra96, una nueva generación de conectores que duplica el ancho de banda máximo disponible hasta ahora —de 48 a 96 gigabits por segundo. Sin embargo, a pesar de que esta tecnología ya está disponible en el mercado, los especialistas advierten que todavía no es el momento adecuado para adquirirla, mientras el resto de la industria se adapta a este estándar, tal como ocurrió con el HDMI 2.1.
¿Qué ofrece el HDMI 2.2 y cómo mejora tu televisor?
Para entender la recomendación, primero hay que conocer qué es y por qué importa. Un cable HDMI es el conector que vincula el televisor con dispositivos como consolas de videojuegos, reproductores o computadoras. La versión del cable determina la calidad de imagen y sonido que pueden viajar a través de esa conexión.
La versión 2.2, cuya especificación técnica fue aprobada oficialmente en junio de 2025, amplía de forma considerable esa capacidad. Con 96 Gbps de ancho de banda —el doble que su predecesor—, puede transmitir video en 4K a 240 cuadros por segundo sin comprimir, y en 8K a 60 cuadros por segundo con todos los colores completos. Si se activan ciertas configuraciones de compresión, las cifras escalan aún más: 8K a 240 Hz, o incluso resoluciones de 16K.

En términos prácticos, más ancho de banda significa imágenes más fluidas, colores más fieles y, sobre todo, menos posibilidades de que la conexión sea el eslabón débil de un sistema de entretenimiento de alta gama. La nueva versión también incluye una función llamada Protocolo de Indicación de Latencia (LIP), que permite que los dispositivos conectados —como una barra de sonido o un amplificador— se comuniquen entre sí para sincronizar mejor el audio con el video, un problema frecuente en sistemas de cine en casa con múltiples aparatos encadenados.
¿Por qué es mejor esperar antes de comprar un HDMI 2.2?
El problema central es que, aunque los cables ya existen, los dispositivos que podrían aprovechar sus capacidades todavía no han llegado.

Las tarjetas de video más modernas disponibles hoy —la serie GeForce RTX 50 de NVIDIA y la serie Radeon RX 9000 de AMD— utilizan la versión anterior del conector, HDMI 2.1b. Lo mismo ocurre con los modelos actuales de Intel. Ninguna placa gráfica en el mercado soporta HDMI 2.2.
El panorama en televisores es similar. A la fecha, ningún fabricante —ni LG, ni Sony, ni Samsung— ofrece un modelo con este puerto. Marcas que antes apostaban fuerte por la resolución 8K han dado marcha atrás ante la escasa demanda del público, en parte porque el contenido disponible en esa calidad es casi inexistente.
Las primeras tarjetas de video compatibles con HDMI 2.2 no llegarían antes de 2027. Según versiones sin confirmar, la arquitectura RDNA 5 de AMD estaría diseñada para soportar la nueva versión, aunque solo hasta 80 Gbps, no los 96 Gbps completos. NVIDIA no ha confirmado si su futura serie RTX 60 adoptará el estándar.

El escenario actual recuerda al de quien compra un accesorio de última generación para un dispositivo que aún no existe. Los cables son retrocompatibles, funcionan perfectamente en televisores y consolas actuales, pero su capacidad adicional no tiene ningún uso real hoy, ni en el corto plazo. La llegada del HDMI 2.1 al mercado de consumo tardó cerca de dos años desde su aprobación oficial. Con el 2.2, el patrón podría repetirse: los primeros televisores con este puerto podrían aparecer hacia fines de 2026, y la utilidad real del cable podría no materializarse hasta después de 2027.
Fuente: Infobae