El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este miércoles que Washington ha cursado una invitación oficial al presidente ruso, Vladimir Putin, para la cumbre del G20 que se celebrará en Miami en diciembre de 2026. El anuncio se realizó en Nueva York, tras una reunión con el canciller ruso, Sergei Lavrov, al margen de la Asamblea General de la ONU. Es la primera vez que el gobierno estadounidense confirma públicamente la invitación a Putin para una cumbre de líderes del G20; hasta ahora solo se había invitado a funcionarios rusos a reuniones de nivel ministerial.
Hemos invitado al presidente Putin al G20
, declaró Rubio ante los periodistas. El secretario añadió que esta cumbre brinda a Putin la oportunidad de dialogar no solo con Donald Trump, sino también con otros líderes mundiales, y expresó su esperanza de que el mandatario ruso acepte la invitación. La reunión del G20 está programada para los días 14 y 15 de diciembre de 2026.
Rubio defendió que la resolución de conflictos requiere diálogo con quienes se discrepa. Sin embargo, matizó el alcance del gesto: advirtió que la invitación no debe interpretarse como una señal de que un encuentro entre los presidentes o un acuerdo más amplio sea inminente.

En paralelo, 51 países, entre ellos Francia, Reino Unido, Japón y Canadá, firmaron una declaración de respaldo a Ucrania. La declaración fue leída por la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, junto a Sybiha y al ministro francés, Jean-Noël Barrot. El texto expresa preocupación por los ataques en el mar Negro y por los intentos rusos de bloquear las exportaciones ucranianas de grano, según reportó AFP.
La invitación se produce tras más de cuatro años de invasión a gran escala. El último encuentro cara a cara entre Trump y Putin fue el 15 de agosto de 2025 en Anchorage, Alaska. Duró casi tres horas y terminó sin un alto el fuego ni un acuerdo para poner fin a la guerra. Zelensky no fue invitado. Putin habló de un entendimiento que allanaría el camino a la paz, mientras que Trump afirmó que no hay trato hasta que lo haya.
Desde entonces, ambos presidentes han conversado por teléfono en varias ocasiones, pero no volvieron a verse en persona. Putin no asiste a una cumbre del G20 de forma presencial desde la de Osaka en 2019. Rusia sigue siendo miembro del grupo, aunque fue expulsada del G8 tras la anexión de Crimea en 2014.
Rubio también pidió a Moscú y Kiev que acuerden un alto el fuego limitado al sector energético. Reconoció que no pondría fin a la guerra, pero señaló que podría servir como base para un acuerdo mayor y que ambas partes han mostrado interés. Zelensky afirmó que Ucrania dejaría de atacar instalaciones energéticas rusas si Moscú hace lo mismo, tras un pedido de Trump de frenar los ataques a refinerías de diésel. Tras reunirse con Trump el martes, Zelensky dijo que Washington y Kiev quieren terminar la guerra antes del invierno
.
El G20 de Miami será la primera ocasión concreta para medir si la diplomacia de Washington puede volver a sentar a Putin frente a Trump. La distancia entre la invitación formal y la negativa de Moscú a cualquier pausa indica que ese encuentro, si se produce, llegará sin un marco de acuerdo previo.
Fuente: Infobae