Ecuador y la oportunidad de consolidar mercado tras la crisis de sus competidores

El escenario del comercio agrícola y pesquero global atraviesa una reconfiguración estructural debido a severas disrupciones climáticas, problemas fitosanitarios y cuellos de botella logísticos en diversos países abastecedores. Esta coyuntura ha generado una oportunidad para la oferta exportable no petrolera de Ecuador —con rubros insignia como el banano, el cacao y el camarón— para cubrir los déficits proyectados en los principales mercados internacionales.

Un caso: Filipinas, Vietnam y Camboya tienen problemas en su producción bananera y eso ha dado más espacio a la fruta ecuatoriana en los mercados asiáticos. A diferencia de los productores asiáticos, el país mantiene una producción permanente y con menor carga química. “Filipinas tiene más de 60 ciclos de fumigación en control de sigatoka negra; Ecuador tiene en promedio 25. Adicionalmente, tienen grandes problemas fitosanitarios por el Fusarium raza 4, bunchy top o virus del cogollo y sigatoka amarilla”, comenta Richard Salazar, director ejecutivo de la Asociación de Comercialización y Exportación de Banano del Ecuador (Acorbanec).

Esta coyuntura ha permitido a las empresas bananeras captar participación en destinos clave como Medio Oriente y China, mercados en los que entre enero y agosto de 2026 las exportaciones registraron un crecimiento del 7 % ante los persistentes problemas de producción filipinos. Sin embargo, en Japón y Corea del Sur, Filipinas continúa concentrando la mayor provisión por sus ventajas de acceso arancelario.

Salazar cuenta que en Japón —país con el que ya hay acercamiento para ir hacia un eventual acuerdo comercial— los envíos ecuatorianos cayeron un 4 %. Mientras que en Corea del Sur, nación con la que existe un acuerdo firmado, pero falta la ratificación por parte del Parlamento surcoreano, la fruta nacional sigue pagando un 30 % de arancel, lo que ocasionó una reducción del 50 % en las exportaciones a ese destino.

Frente a este trabamiento en el mercado surcoreano, el exministro de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca Daniel Legarda señala que se requiere destrabar la ratificación definitiva del tratado.

Cacao e impulso en la acuicultura

En el mercado del cacao, la menor oferta global responde a la crisis en África occidental. Según el informe de perspectivas del mercado mundial de la FAO (2025) y los análisis de vulnerabilidad agrícola del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la propagación del virus de los brotes hinchados (CSSVD) en Costa de Marfil y Ghana redujo la producción de los dos mayores proveedores mundiales en más de un 20 %.

Los diagnósticos del IICA advierten que las limitaciones en el acceso a insumos, el envejecimiento de las plantaciones y las brechas tecnológicas en África occidental han ralentizado la renovación de los cultivos, afectando la oferta global, un escenario que ha permitido al cacao ecuatoriano afianzar sus envíos y captar precios históricos en la industria chocolatera internacional.

El sector cerró 2024 con un crecimiento del 100 % en ingresos ($ 3.618 millones) y en 2025 mantuvo un dinamismo del 29 % en volumen y divisas, según el Banco Central del Ecuador (BCE).

Por su parte, el sector acuícola ha tomado ventaja frente a las complicaciones sanitarias y operativas de Asia. El reporte Globefish de la FAO (2025) detalla que los productores de camarón en India y Vietnam enfrentaron pérdidas por variaciones extremas en la temperatura del agua y enfermedades bacterianas, sumadas al alza en fletes e insumos. E informes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) destacan que la alta integración vertical y la eficiencia logística ecuatoriana han sostenido envíos hacia China, Estados Unidos y la Unión Europea.

El Banco Central del Ecuador registra que las exportaciones de camarón crecieron un 17,6 % entre enero y julio de 2026 en comparación con el mismo periodo de 2025, generando $ 5.766 millones. China y Estados Unidos lideran esta demanda con crecimientos del 15,3 % y del 50,2 %.

Fortalezas estructurales frente a la coyuntura

La Cámara Nacional de Acuacultura (CNA) enfatiza que este desempeño no debe leerse como un fenómeno meramente circunstancial: la expansión del crustáceo responde a capacidades competitivas desarrolladas de manera sostenida por la industria durante años.

La participación de mercado alcanzada en más de 70 destinos se sostiene sobre una cadena altamente especializada, capacidad de oferta continua durante todo el año, consistencia en calidad, trazabilidad y una infraestructura logística que permite atender volúmenes masivos bajo estrictos requisitos sanitarios. Esas son las bases del desarrollo del sector. “Las dificultades sanitarias, climáticas o logísticas de otros países pueden jugar un papel puntual mientras estas duren”, afirma José Antonio Camposano, presidente ejecutivo del gremio.

En materia de bioseguridad y sostenibilidad sanitaria, Camposano explica que aunque el país no está exento de riesgos, la diferencia radica en el modelo preventivo de la industria local: “El sistema trabaja a densidades de siembra menores que las utilizadas en varios países asiáticos, lo que facilita un manejo más estable y reduce factores de estrés”. El modelo se apoya en la selección genética, la producción local de larvas, el monitoreo constante del agua y de la salud animal y una clara distinción entre sanidad animal e inocuidad alimentaria, protegida esta última por estrictos controles de supervisión pública y privada.

Esta visión sobre la necesidad de consolidar fortalezas internas es compartida por Daniel Legarda, quien indica que los problemas de los competidores representan ventajas únicamente coyunturales que solo serán permanentes si lo que provee Ecuador resulta conveniente y diferenciado a largo plazo.

Presión sobre los márgenes y retos de competitividad

A pesar del incremento en los volúmenes de venta, el presidente de la CNA aclara que estas cifras no se traducen automáticamente en una mayor rentabilidad para los productores, pues la industria camaronera enfrenta presiones por los bajos precios internacionales, combinadas con el aumento sostenido en costos de producción como el alimento balanceado, combustibles, mano de obra y otros factores.

“Ecuador ha demostrado capacidad para crecer y atender consistentemente los principales mercados mundiales. Sin embargo, detrás de las cifras de exportación existe una industria sometida a una fuerte competencia internacional y a una presión permanente sobre sus márgenes…”, y añade que la volatilidad de los fletes internacionales exige elevar la productividad y la incorporación de tecnología.

Coincidentemente, publicaciones del IICA y de la FAO remarcan que la sostenibilidad de la oferta exportable ecuatoriana requerirá un blindaje sanitario público y privado. Mientras Salazar, desde Acorbanec, insta a reforzar la bioseguridad en fincas, dotar de mayores recursos a Agrocalidad e investigar variedades resistentes de banano, Legarda y Camposano coinciden en que la apertura y la consolidación de mercados exigen instituciones públicas sólidas.

En el caso del camarón en China, Legarda indica que la relación técnica y comercial debe canalizarse de forma permanente a través de los comités sanitarios y de evaluación establecidos en el tratado de libre comercio (TLC) bilateral, garantizando que el acceso de la oferta ecuatoriana se sustente en datos científicos y no dependa únicamente de las oscilaciones del entorno internacional. (I)

Fuente: El Universo

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