Durante su intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el mandatario argentino Javier Milei optó por un accesorio con una carga simbólica especial: una corbata que lleva impreso el rostro de Adam Smith, el padre de la economía de libre mercado. El detalle no pasó desapercibido y fue resaltado en la red social X por el canciller Pablo Quirno, quien compartió una imagen junto al presidente y al ministro de Economía, Luis Caputo, momentos antes del discurso.
Historia de la corbata de Adam Smith
Esta prenda, conocida como la “corbata de Adam Smith”, posee una larga trayectoria en los ambientes del liberalismo económico. Su diseño consiste en un patrón repetido con la silueta del economista y filósofo escocés, autor de La riqueza de las naciones, publicada en 1776.
Consultado sobre el significado de la corbata, Milei explicó:
“A esta corbata le tengo mucho cariño porque me la regaló Gerardo Bongiovanni, presidente de la Fundación Libertad, en una de las premiaciones que me hizo. Tengo entendido que se la regaló Milton Friedman y, si no, es muy parecida a las que usaba Friedman. Así que esta corbata es toda una declaración. Yo nunca uso corbatas rayadas, siempre uso corbatas planas, pero, dado el rol de la inteligencia artificial, me parece un gran momento para revivir las ideas de Adam Smith. Es decir, Adam Smith tiene errores en sus textos, pero eso no quita la parte maravillosa de su contribución.”
De acuerdo con información de la comitiva argentina, el origen de esta corbata se remonta a 1968, cuando fue creada por miembros del Political Economy Club de la Universidad de St Andrews, en Escocia. Posteriormente, el Institute of Economic Affairs (IEA) de Londres impulsó su comercialización y difusión. Con el paso del tiempo, se convirtió en un símbolo de pertenencia entre economistas, académicos y dirigentes afines a las ideas de mercado.
En las décadas de 1970 y 1980, la prenda alcanzó notoriedad en Estados Unidos. El economista Milton Friedman, figura central de la Escuela de Chicago y defensor de la libertad económica, apareció en varias fotografías luciendo esta misma corbata.

El presidente Milei ha manifestado en repetidas ocasiones su admiración por Friedman. En diciembre de 2024, recibió en Roma el Premio Internacional “Milton Friedman”. Durante la entrega, afirmó:
“Desde mi punto de vista, Milton Friedman ha tenido un rol fundamental para recobrar el camino hacia las ideas de la libertad. De hecho, las ideas de la libertad, hasta entrada la década del 20 del siglo anterior, eran las ideas dominantes, y, de hecho, la escuela dominante en ese momento era la escuela austríaca.”
“Pero algunos errores, especialmente lo que implicó la Gran Depresión, llevaron a pensar equivocadamente que las ideas de la libertad no eran las correctas. Y el éxito del keynesianismo hundió al mundo en un cono de oscuridad, que se pudo poner fin a inicios de la década del 70. Y eso se debió a las contribuciones de Milton Friedman, como derribó el aparato keynesiano.”
La admiración de Milei por Smith y sus ideas
En marzo de este año, Milei presidió un homenaje a Adam Smith en el Palacio Libertad. Allí declaró:
“Desde mi punto de vista básicamente Adam Smith es a la economía lo que Gauss a la matemática, es decir, una persona que escribió 200 años adelantado a su época.”

Según el presidente, Adam Smith adelantó ideas sobre el crecimiento económico, los rendimientos crecientes, la división del trabajo y el progreso tecnológico, basándose en su análisis de la producción y la especialización.
Milei también subrayó la relevancia actual de estas ideas en el debate económico, especialmente en lo referente a la apertura comercial, la competencia y la desregulación.
Para Milei, la división del trabajo y los rendimientos crecientes están ligados al tamaño del mercado, por lo que “la consecuencia natural, en términos de política económica, es que tengo que abrir la economía”, afirmó.
Asimismo, calificó a la inteligencia artificial como “la fábrica de alfileres del siglo XXI” y dijo que las ideas de Smith ayudan a entender el avance tecnológico y a desafiar los pronósticos alarmistas sobre su impacto laboral.
Fuente: Infobae