Mujer en India gana hasta 3 dólares por hora grabando tareas domésticas para entrenar robots con IA

En el distrito de Karur, al sur de la India, una ama de casa identificada como Divya encontró una manera poco convencional de generar ingresos: graba sus quehaceres domésticos para alimentar sistemas de inteligencia artificial. Con un teléfono celular sujeto a la cabeza, filma actividades como cortar verduras o limpiar la casa. Por cada hora de grabación aprobada, recibe alrededor de R$ 16, según un reportaje difundido por la BBC.

Así funciona el entrenamiento de inteligencia artificial desde el hogar

El método que utiliza Divya parece sencillo, pero requiere disciplina y tiempo. Ella misma lo explica:

“Grabo videos del trabajo que hago en casa y se los envío. Me pagan por eso y me hago cargo de mis gastos con ese dinero”.

Las grabaciones muestran tareas cotidianas desde una perspectiva en primera persona, gracias a la cámara fijada en la cabeza. Ese material se convierte en insumo para entrenar robots potenciados con inteligencia artificial, que aprenden a partir de los movimientos y procesos registrados en video.

Una mujer encontró una fuente de ingresos propia al grabar sus tareas domésticas para entrenar sistemas de IA. 

(Instagram/BBC)

Sin embargo, el proceso no es tan simple como repetir una rutina frente a una cámara. Grabar cada acción implica ajustes que alteran los tiempos habituales. Divya lo ejemplifica:

“Si normalmente me toma 30 minutos cortar verduras, este trabajo me toma una hora cuando tengo que grabarlo en video”.

Además, existe un filtro de calidad:

“Si grabo 4 horas al día, aproximadamente entre 2 y 2,5 horas de grabación son aprobadas”.

Impacto en la independencia económica de las mujeres indias

Más allá del aspecto técnico, la experiencia de Divya revela un cambio profundo en su autonomía financiera. El dinero que obtiene filmando sus tareas le ha permitido cubrir gastos que antes dependían exclusivamente de su esposo. Ella contrasta su situación pasada con la actual:

“Antes, hasta para ponerle saldo a mi celular, tenía que pedírselo a mi esposo. Ahora yo misma lo hago. Si quiero comprar algo, yo misma lo compro”.

Ese detalle cotidiano, como recargar el saldo del teléfono sin intermediarios, simboliza un paso hacia la independencia.

Grabar cada acción implica ajustes que alteran los tiempos habituales de trabajo. 

(Imagen Ilustrativa Infobae)

El debate sobre la inteligencia artificial y el empleo

El caso de Divya se inscribe en una discusión global sobre el futuro del trabajo frente al avance de la inteligencia artificial. Existe el temor de que esta tecnología elimine empleos tradicionales, una preocupación que cruza diversos sectores productivos. Sin embargo, las empresas del sector sostienen una postura optimista: según el material de la BBC, afirman que surgirán nuevas ocupaciones, como la de entrenar modelos de inteligencia artificial. El ejemplo de Divya en Karur ilustra ese empleo emergente: tareas domésticas convertidas en materia prima para el desarrollo tecnológico, con una remuneración directa.

Mujeres tienen dispositivos en sus cabezas que graban sus actividades. 

Imagen: R. Satish Babu/AFP

¿Qué son los robots inteligentes y cómo aprenden?

Los robots potenciados con inteligencia artificial son máquinas equipadas con algoritmos de aprendizaje automático y visión por computadora. Estas capacidades les permiten operar de forma autónoma y adaptarse a su entorno en tiempo real. A diferencia de los robots industriales tradicionales, que solo ejecutan secuencias mecánicas repetitivas en escenarios predefinidos, los robots inteligentes interpretan datos sensoriales, procesan lo que perciben visualmente y toman decisiones sin depender de una programación específica para cada movimiento.

Los robots potenciados con inteligencia artificial son máquinas dotadas de algoritmos de aprendizaje automático y visión por computadora. 
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Esa capacidad se desarrolla analizando grandes volúmenes de datos, entre ellos videos grabados en primera persona que muestran a personas realizando tareas domésticas. A partir de esas imágenes, la inteligencia artificial identifica objetos, reconoce patrones de movimiento y adquiere habilidades de manipulación y desplazamiento. Así, el robot puede interactuar con entornos cambiantes e impredecibles, como una cocina o una sala de estar, ajustando su fuerza, trayectoria y acciones según los objetos y situaciones que encuentre.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK