Tras unas vacaciones marcadas por la discreción en Palma de Mallorca, y luego de un verano especialmente difícil por ser el primero desde la muerte de su hermana, la Princesa Irene de Grecia, la Reina Sofía ha retomado con energía sus compromisos oficiales. Aunque su primera aparición pública fue el 9 de septiembre en Oslo, acompañando a los Reyes Felipe y Letizia al funeral de Estado del Rey Harald de Noruega, fue este lunes cuando la Emérita reinició su agenda en una semana que promete ser intensa, demostrando su vitalidad a las puertas de cumplir 88 años.
La cita fue en Sevilla, donde presidió la inauguración del Congreso Internacional de Enfermedades Neurodegenerativas, del cual es presidenta de Honor. El evento se desarrolló el 21 de septiembre por la mañana en el Centro Virgen de los Reyes de la capital andaluza. Allí, sonriente y cercana, la Reina volvió a dar una lección de estilo, manteniendo su característica sobriedad. Optó por un conjunto compuesto por una blazer roja vibrante con cierre de un botón, combinada con pantalón recto blanco, un top del mismo tono rojo, botines de ante beige, varios collares de abalorios y un broche plateado en forma de flor en la solapa.
No fue su único compromiso del día. Por la tarde, asistió en el Real Alcázar de Sevilla al concierto ‘Recuerdos al compás’, iniciativa que promueve el flamenco como terapia activa para pacientes con enfermedades neurodegenerativas, causa con la que Doña Sofía está profundamente comprometida desde hace años.
El jueves, la abuela de la Princesa Leonor viajará a Nueva Orleans (Estados Unidos), donde permanecerá hasta el domingo. Allí participará en diversos actos del III Simposio ‘America&Spain250: Spain and the American Revolution along the Mississippi River’, organizado por el Queen Sofia Spanish Institute y la Historic New Orleans Collection, en colaboración con la Fundación Reina Sofía y la Fundación Ramón Areces. Este simposio ofrecerá una visión detallada del importante papel social y cultural de la Luisiana española durante la Revolución Americana.
Este regreso confirma la relevancia de la Reina dentro de la Familia Real, y coincide con la reciente visita del Rey Juan Carlos a Sanxenxo —la sexta de este año—, aunque una vez más no se produjo un reencuentro entre los Eméritos. También coincide con su viaje a Francia para recibir el domingo el premio literario Saint-Simon por sus memorias tituladas ‘Reconciliación’, acompañado por la Infanta Elena y su sobrina María Zurita.
Fuente: Infobae