Felipe Molina, un adolescente argentino de 12 años que cursa el primer año de secundaria, se ha convertido en un fenómeno digital gracias a su pasión por los perfumes. Comenzó a publicar reseñas en marzo, tras fijarse en las fragancias que usaban sus compañeros de escuela. En sus videos analiza las notas olfativas, la intensidad y el contexto adecuado para cada aroma.
Un video donde enseñaba cómo aplicar una fragancia superó las 2 millones de visualizaciones. Otra grabación hecha junto a su madre alcanzó una cifra similar. Todo esto con la autorización y supervisión de sus padres, quienes respaldan su hobby desde el inicio.
Antes de lanzarse a crear contenido, Molina solo poseía tres o cuatro perfumes. Su colección creció al necesitar nuevas opciones para sus videos y, posteriormente, gracias a colaboraciones con emprendimientos y marcas que le envían productos.
Aunque cree que con unas cinco fragancias se pueden cubrir las distintas situaciones cotidianas, el joven acumula más de 200 perfumes, según contó en el programa Infobae A las Nueve. Para una colección más reducida, recomienda tener aromas adecuados para usos y temperaturas diferentes.
Cinco aplicaciones para un perfume de uso diario
La zona donde se aplica una fragancia modifica cómo se percibe durante el día. Molina recomienda colocarla en ambos lados del cuello, la nuca y los brazos, puntos donde el calor corporal y el movimiento ayudan a expandir el aroma.
Para un perfume de uso cotidiano, propone cinco aplicaciones: dos en el cuello, una en la nuca y dos en los brazos. Estas últimas permiten que la fragancia se perciba en gestos habituales como un saludo o un abrazo.
La aplicación en la nuca está relacionada con la estela, el aroma que queda en el ambiente tras el paso de una persona. En perfumes frescos, que suelen durar menos, aconseja añadir dos aplicaciones en el pecho.
La ropa puede retener el aroma por más tiempo que la piel. El cabello también lo conserva varios días, aunque existen perfumes capilares a base de agua para reducir el efecto del alcohol.
Salida, corazón y fondo en cada fragancia
El interés de Molina por los perfumes comenzó el año pasado, cuando notó que varios compañeros usaban fragancias de sus padres. A partir de ahí, le pidió a su madre visitar farmacias y perfumerías para conocer distintas opciones.
Durante esas salidas empezó a reconocer aromas, comparar composiciones e identificar las notas de los productos. Sus reseñas distinguen tres momentos en la evolución de una fragancia: salida, corazón y fondo.
Las notas de salida son las que se perciben en los primeros minutos tras la aplicación. Las de corazón aparecen después, mientras que las de fondo permanecen más horas sobre la piel.

No siempre estas etapas se presentan de forma separada. Algunas fragancias combinan salida, corazón y fondo desde el inicio, aunque la base suele ser la parte que se mantiene más tiempo.
Para el creador, un perfume de buen rendimiento puede durar entre seis y ocho horas. Prefiere las fragancias dulces en invierno, por sus aromas cálidos e intensos, y las cítricas, marinas o acuáticas cuando sube la temperatura.
La vida útil de un perfume oscila entre tres y cinco años, según el uso y las condiciones de conservación. Molina desaconseja guardarlos dentro de un automóvil, una práctica habitual entre quienes llevan una fragancia en el vehículo.
También utiliza el layering, que consiste en combinar dos perfumes para crear un aroma diferente. La mezcla puede incluir una fragancia sobre la piel y otra en el pelo o la ropa.
Perfumes árabes entre las opciones nacionales e importadas
Los perfumes árabes han ganado popularidad en los últimos años por su precio, duración y variedad. Molina los ubica en un punto intermedio entre las alternativas nacionales y las importadas, tanto en costo como en calidad.
Estas fragancias suelen concentrar una alta cantidad de esencia y mantienen el aroma por más tiempo. Sus envases también atraen a quienes buscan un regalo o una pieza para su colección.
Entre las marcas y líneas que menciona se encuentran Lattafa, Khamrah y Hawas. Relaciona a Khamrah con un frasco parecido a una botella de whisky, mientras que Hawas se asocia con opciones más frescas.
Muchos toman como referencia perfumes de precio elevado, aunque incorporan características propias y no siempre reproducen por completo el aroma original. Para Molina, ofrecen alternativas similares a importados que algunas personas ya no pueden comprar, junto con propuestas nacionales de menor valor.
El joven compatibiliza esta actividad con el colegio y la vida familiar. Cuenta con el apoyo de sus padres y define las reseñas de fragancias como un hobby que quiere continuar.
Fuente: Infobae