Lali Espósito y «Glaxo»: el cine argentino brilla en San Sebastián

El séptimo arte latinoamericano inició su participación este domingo en la competencia por la Concha de Oro del Festival de San Sebastián. La cinta Glaxo, dirigida por Benjamín Naishtat, transporta al espectador a la década de 1950 en un pueblo de provincias argentino, donde la amistad y la traición se entrelazan en una historia de época.

La jornada también reservó otro instante muy esperado: la proyección de La bola negra, obra de los españoles Javier Calvo y Javier Ambrossi, conocidos como Los Javis. Ellos ganaron el premio a la mejor dirección en el último Festival de Cannes. Su largometraje, basado en una obra inacabada de Federico García Lorca, se exhibirá en la sección Perlas —que reúne títulos destacados de otros festivales— y representará a España en los premios Óscar.

Glaxo, que disputa la sección oficial, se fundamenta en la novela homónima del escritor argentino Hernán Ronsino. La trama gira en torno a cuatro amigos que residen en Chivilcoy, al norte de la provincia de Buenos Aires, durante los años cincuenta.

Benjamín Naishtat reivindica la

Al pueblo llega un policía con un pasado sombrío (Marcelo Subiotto), que vivió la dictadura, junto a su esposa, una mujer cautivadora interpretada por la cantante y actriz Lali Espósito. Ella se convierte en objeto del deseo de los cuatro jóvenes y desencadena una serie de sucesos que transformarán para siempre las vidas de todos.

La película contó con producción brasileña y debió rodarse en ese país debido a la imposibilidad de filmarla en Argentina. El director Benjamín Naishtat criticó en rueda de prensa “el congelamiento y desmantelamiento de las políticas de Estado” de apoyo al cine por parte del Gobierno de Javier Milei.

“El papel de los países vecinos es rescatar a los otros cuando están con problemas. Porque lo que Argentina pasa hoy, nosotros lo pasamos los cuatro años de un gobierno nefasto que arrasó Brasil”, afirmó el productor brasileño del filme, Rodrigo Teixeira, en referencia a la gestión de Jair Bolsonaro.

Lali Espósito ya había causado revuelo el viernes al llegar a San Sebastián con una camiseta con el lema “Las Malvinas son argentinas” (EFE)

Lali Espósito ya había generado revuelo el viernes al llegar a San Sebastián con una camiseta que llevaba el lema “Las Malvinas son argentinas”, tema central de la identidad argentina tras la guerra de 1982 contra Reino Unido por la recuperación de las islas.

El miedo como hilo conductor

Además de Glaxo, América Latina participa en la sección oficial con otras dos producciones aún sin estrenar: Mis muertos tristes, del chileno Pablo Larraín, y Las disculpas de Vicentina, del brasileño Gabriel Martins.

A la competencia por la Concha de Oro a la mejor película, que se entregará el próximo sábado en esta ciudad del norte de España, también se sumó este domingo Krux, de la realizadora alemana Tony Vahl. El filme narra un episodio poco conocido del tramo final de la II Guerra Mundial, cuando el miedo se apoderó de los pueblos alemanes tras la orden nazi de no dejar a nadie con vida antes de la llegada del enemigo.

“Esta película es en cierto modo atemporal porque cuenta una historia sobre de dónde viene el miedo, dónde empieza”, declaró en rueda de prensa uno de sus protagonistas, Clemens Schick. El actor advirtió de un nuevo auge del “miedo” en la Alemania actual, con el ascenso de la extrema derecha.

“Surge la pregunta: ¿miedo a qué?, ¿miedo de quién? Y es ahí donde empezamos a perder nuestra libertad y es ahí donde deberíamos estar realmente despiertos y conscientes hoy en día para detener ese proceso”, agregó Schick.

Los desaparecidos en Colombia

En la misma jornada se proyecta en sección oficial Brace Your Heart, de la directora sueca Amanda Kernell. La cinta sigue a una joven que hereda de su padre un rebaño de renos en una comunidad sami en Laponia, donde impera el patriarcado.

Finalmente, en la sección Horizontes Latinos —donde doce películas aspiran al título de mejor filme latinoamericano de esta 74ª edición del festival— se presenta Cinco años, cuatro meses, de los directores colombianos Juan Miguel Gelacio y Esteban Hoyos. Esta cinta refleja el dolor de las madres colombianas que buscan a sus hijos desaparecidos durante el conflicto armado del país.

Fuente: Infobae

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