El reconocido cineasta Zack Snyder ha compartido detalles impactantes sobre el período más oscuro de su carrera, asegurando que los ejecutivos de Warner Bros vieron en la trágica muerte de su hija una oportunidad para arrebatarle el control creativo de Liga de la Justicia. En una conversación con la revista Variety, Snyder reconstruyó los eventos que marcaron un quiebre profesional y humano, desde el fallecimiento de su hija Autumn hasta la reescritura forzada de su obra.
La tragedia ocurrió en marzo de 2017, cuando Autumn Snyder, de apenas 20 años, decidió quitarse la vida tras una larga lucha contra la depresión. En ese instante, el realizador se hallaba inmerso en la posproducción de Liga de la Justicia, la película central del DC Extended Universe. El dolor y las tensiones con la directiva por el tono visual del filme lo llevaron a apartarse del proyecto en mayo de 2017 para estar con su familia.
La compañía recurrió entonces al director Joss Whedon para supervisar escenas adicionales y completar el montaje. Esta intervención, según fuentes, modificó más de 60 páginas del guion original, cambiando por completo la esencia de la obra. Para Snyder, esto no fue una casualidad, sino una maniobra calculada.
La cúpula de Warner Bros y el duelo como oportunidad
Durante la entrevista, Snyder sostuvo que los altos mandos de Warner Bros interpretaron su retiro como una coyuntura ideal para alterar el rumbo del universo cinematográfico de DC. La presión por resguardar una franquicia multimillonaria, que condicionaba la permanencia de los ejecutivos en sus cargos, motivó la decisión. Así lo expresó el cineasta al describir el pensamiento interno del estudio durante su proceso de duelo:
“Esto que le pasó a Zack es una ventana para que recuperemos la película ahora”
La versión que llegó a las salas en noviembre de 2017 alteró la estética, el desarrollo de los personajes y la estructura argumental original. El impacto de ver su nombre en los créditos de una obra ajena fue devastador. Snyder confesó:
“Hubo un momento en el que toqué fondo porque la avalancha de críticas fue una locura. No solo perdí a mi hija, sino que además estrenaron esta versión de la película en la que yo no tuve nada que ver”
Además, reveló que nunca vio la versión cinematográfica por recomendación de su esposa y productora, Deborah Snyder.
El reconocimiento tardío de un exejecutivo
Años después del conflicto, un antiguo alto cargo de Warner Bros buscó un encuentro privado con el director para admitir el error. Snyder aclaró que no fue una disculpa institucional, sino una conversación personal con un ejecutivo que ya no pertenece a la empresa. El cineasta relató:
“Me reuní con este ejecutivo y me dijo: ‘Sabes, Zack, tengo que decirte una cosa: tenías razón en todo. Estábamos en tu contra y, al final, tenías razón’”
Ese diálogo confirmó que la resistencia no se limitaba a una película, sino que abarcaba la totalidad del diseño narrativo y estético que Snyder proyectaba para las franquicias de DC. Aunque la confesión trajo cierto alivio personal, llegó cuando el proyecto original ya había sido desmantelado.

El respaldo masivo de la audiencia y el montaje original
El desencuentro entre el autor y la compañía generó una reacción inédita en la industria. Durante cuatro años, un sector masivo de espectadores organizó una campaña continua bajo la consigna #ReleaseTheSnyderCut. La presión en redes sociales, la recaudación de fondos para la prevención del suicidio y la visibilidad del movimiento llevaron a Warner Bros a habilitar los recursos para finalizar el montaje abandonado.
En 2021, la plataforma HBO Max estrenó Zack Snyder’s Justice League, una versión de cuatro horas que restauró la estructura narrativa y el tono visual originales. El estreno funcionó como una catarsis y permitió cerrar el ciclo de disputa con la franquicia de superhéroes.
Tras desligarse de la compañía, el realizador reorientó su carrera hacia el cine independiente y el desarrollo de propiedades intelectuales propias. Su trabajo en la saga de ciencia ficción Rebel Moon, distribuida por Netflix, representa esta nueva etapa creativa, donde conserva el control de sus historias y trabaja sin las interferencias corporativas que marcaron su paso por Hollywood.
Fuente: Infobae