En el marco del 19 de septiembre de 2026, volvieron a circular los relatos que Pati Chapoy y Pedro Sola compartieron en Ventaneando hace un año acerca de sus vivencias durante el terremoto que devastó la Ciudad de México el 19 de septiembre de 1985. La conversación ocurrió antes de la transmisión del especial 1985 Memorias de un sismo por Azteca Siete, y dejó al descubierto que tanto Chapoy como Sola laboraban en lugares cuyas instalaciones colapsaron aquella jornada.
El movimiento telúrico, de magnitud 8.1, dejó miles de víctimas fatales y una enorme cantidad de edificios derrumbados en la capital mexicana. Cuatro décadas más tarde, el país transformó por completo su enfoque de respuesta ante desastres, un proceso que comenzó precisamente en los meses posteriores a esa tragedia, según información publicada por Infobae.
El recuerdo de Pati Chapoy en Televisa
Chapoy narró que al momento del sismo se desempeñaba en Televisa y residía al sur de la Ciudad de México. De inmediato salió hacia la colonia Juárez para localizar a sus padres.

“Me tocó ver el destrozo de los edificios, de la casa, la desesperación de la gente saliendo de donde podía y como podía”, relató la conductora.
Al llegar a su lugar de trabajo, la escena se repitió. Chapoy empezó a describir el estado del edificio y Pedro Sola completó la frase: “No había nada”. La conductora confirmó que se trataba de las instalaciones de Televisa Chapultepec, completamente arrasadas.
Ante la ausencia de infraestructura para operar, el equipo recibió la orden de trasladarse a las instalaciones de San Ángel. “Necesitábamos obviamente ayudar a la población, porque no había internet, no había celulares, no había ni siquiera los teléfonos de línea”, explicó Chapoy sobre la urgencia del traslado.
Desde allí, el equipo se enfocó en una tarea concreta. “Nos pusimos a trabajar en el foro dos de Televisa, dando la información de la gente que se lograba comunicar pidiendo información de su familia”, contó la conductora, quien calificó la experiencia como “realmente tremenda”.

Chapoy también describió la réplica que ocurrió la noche del día siguiente, alrededor de las siete de la noche. Se hallaba en la calle, afuera de su casa, cuando presenció un fenómeno que la marcó profundamente.
“Vi cómo el piso de la calle, de los jardines que estaban a un lado, se ondulaba como si fuera las olas del mar”, relató. La definió como “la cosa más impactante que se puedan imaginar”.
La experiencia de Pedro Sola y el colapso de su centro laboral
Sola contó que el sismo lo sorprendió en su casa, recién levantado, mientras su hija dormía en su cuarto. La niña abrió la puerta y le pidió bajar del edificio de inmediato.
“Vamos a bajarnos, viejito”, le dijo, según recordó el conductor. Él respondió que esperara, que en cualquier momento pasaría el movimiento.

En su vivienda no ocurrió nada grave. “No pasó nada más que mi edificio, se rompió un vidrio, nada más, en mi departamento”, contó Sola. Pero aclaró de inmediato que la situación fue distinta en su trabajo.
Sola trabajaba entonces en instalaciones ubicadas en Avenida Cuauhtémoc 80. “No quedó nada”, afirmó sobre el edificio donde laboraba.
La conversación derivó luego hacia el terremoto del 19 de septiembre de 2017, ocurrido exactamente 32 años después. Sola calificó ese segundo sismo como “una cosa terrible”. Chapoy recordó que se encontraba en el tercer piso de las instalaciones de Televisión Azteca a las tres de la tarde, hora exacta del movimiento.
Puente mencionó los daños registrados en las colonias Condesa, del Valle y Roma durante ese sismo, donde “se cayó la colonia”, según describió. Sola coincidió en que “muchísimos edificios” resultaron afectados en esas zonas.

México se volvió referente en protección civil tras ambos sismos
El terremoto de 1985 encontró a la Ciudad de México sin un sistema nacional especializado para coordinar la prevención y el auxilio. La respuesta inmediata dependió de vecinos, brigadistas voluntarios y personal médico organizado sobre la marcha.
Como consecuencia directa, el Sistema Nacional de Protección Civil se creó el 6 de mayo de 1986, apenas ocho meses después de la tragedia. Dos años más tarde, el 20 de septiembre de 1988, se fundó el CENAPRED para investigar riesgos sísmicos y capacitar a la población.
Las normas de construcción también cambiaron tras 1985, con modificaciones en 1987 y revisiones posteriores en 2004 y 2022 que elevaron las exigencias estructurales. Aun así, el cumplimiento de esas reglas en edificios viejos continuó como un punto débil hacia 2017.
El Sistema de Alerta Sísmica Mexicano surgió también como herencia de 1985, aunque su utilidad resultó limitada en el sismo de 2017 debido a la cercanía del epicentro, ubicado entre Puebla y Morelos. En 2019, un macrosimulacro en la capital registró más de 7.1 millones de participantes y 22,559 inmuebles inscritos, según datos citados por Infobae.
Fuente: Infobae