Liam Neeson confiesa qué hace tras un rodaje y la reliquia de Star Wars que conserva

En una conversación reciente para promocionar su nueva película de acción, el reconocido actor Liam Neeson compartió detalles poco conocidos sobre su proceso interno al finalizar un proyecto cinematográfico. Acompañado por su compañero de elenco Zach McGowan, Neeson admitió que los papeles que interpreta suelen permanecer con él durante al menos siete días después de que las cámaras dejan de grabar.

El filme, centrado en operaciones de fuerzas especiales y el peso del pasado sobre los soldados, sirvió como telón de fondo para estas revelaciones. Durante la entrevista, el actor irlandés explicó que ese período no es una experiencia etérea, sino un proceso activo de autoevaluación. “Uno sigue pensando en la película, quizás en el personaje, en cómo podría haber mejorado tal o cual escena”, expresó.

Ante la pregunta directa sobre si alguna vez se sintió perseguido por un personaje, Neeson respondió sin titubeos: “Creo que cada papel serio que he interpretado me deja su marca. Cuando dicen ‘¡Corten! Película terminada’, uno queda tal vez rondando durante una semana o algo así. Al menos yo”.

Neeson explicó que, tras el rodaje, repasa escenas de la película para evaluar cómo podría haber resuelto mejor su personaje (Crédito: Frank Masi)

Preparación táctica con operativos reales

Por su parte, Zach McGowan destacó el entrenamiento recibido para la cinta, el cual incluyó instrucción directa de operativos reales. El director Guy Moshe, quien sirvió en fuerzas especiales durante la década de 1990, supervisó personalmente la preparación del elenco, elevando el estándar de realismo en las secuencias de acción. McGowan señaló que el manejo de armas quedó fijado de forma permanente en su rutina: “Ser responsable con un arma de fuego, entender cómo operarla, cómo usarla, cuándo usarla y qué significa eso tácticamente en una operación militar real”.

Neeson también aportó su experiencia en combate escénico. El actor afirmó que sus años de entrenamiento en peleas coreografiadas tienen aplicación práctica fuera del set: “Sé cómo lanzar un puñetazo y quizás también cómo recibirlo”. No obstante, fue cauto al ser consultado sobre su uso en un incidente real, subrayando que “antes de girar y golpear a alguien, hay que leer la situación”, considerando factores como la intencionalidad y el género de la persona involucrada.

Liam Neeson señaló que su entrenamiento en secuencias de pelea cinematográfica le enseñó cómo lanzar un puñetazo y cómo recibirlo

La reliquia galáctica que descansa en su hogar

El tramo más distendido de la entrevista giró en torno a objetos de rodaje que los actores deseaban haber conservado. Neeson confesó que lamenta no haber tomado un fragmento de la armadura de la película Excalibur, filmada en 1980. “Ojalá me hubiera quedado con un pedacito”, dijo con nostalgia.

Sin embargo, el artista reveló que sí guarda en su casa una pieza emblemática: el mango original del sable de luz que utilizó al interpretar al Maestro Jedi Qui-Gon Jinn en Star Wars: Episodio I – La amenaza fantasma (1999). Esta confesión desató bromas entre los actores. McGowan, en tono jocoso, declaró que durante su próxima visita intentará apoderarse de esa codiciada reliquia cinematográfica, aprovechando la camaradería forjada durante el rodaje.

El encuentro combinó así reflexiones profundas sobre el oficio actoral con anécdotas ligeras del mundo del cine, dejando un retrato íntimo de dos artistas que viven su profesión con intensidad tanto dentro como fuera de la pantalla.

Fuente: Infobae

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