El uso de drones en los conflictos armados modernos, como el de Ucrania, ha dejado claro que son herramientas indispensables. Por ello, la capacidad de neutralizarlos se vuelve igualmente esencial. La compañía española Indra ha dado a conocer ‘Drizzle’, una línea de drones interceptores pensada para blindar infraestructuras, convoyes, vehículos terrestres, helicópteros y tropas en terreno. El sistema fue exhibido el 17 de septiembre en Madrid, durante UNVEX, la feria española dedicada a sistemas no tripulados.
Indra ha desarrollado este proyecto para hacer frente a ataques con aeronaves no tripuladas de bajo costo, una amenaza que se ha vuelto recurrente en conflictos recientes. La propuesta integra interceptores de tamaño reducido, equipos de detección y guiado, y una plataforma nodriza que extiende el alcance operativo de los dispositivos. Según datos de la firma, ‘Drizzle’ puede acoplarse a sistemas antidrón existentes o montarse en vehículos y aeronaves como dispositivo de autoprotección. A diferencia de otras alternativas basadas en interferencias electrónicas, este sistema actúa por neutralización física, es decir, busca destruir o inutilizar la amenaza durante la interceptación.

400 kilómetros por hora con sensores infrarrojos
El interceptor posee un sistema de propulsión que le permite, de acuerdo con Indra, superar los 400 kilómetros por hora. Su alcance inicial ronda los 80 kilómetros, aunque puede aumentarse con el respaldo de una plataforma aérea que lleve varios interceptores hasta las cercanías del objetivo. La empresa destaca como punto clave los mecanismos de búsqueda, detección y selección de blancos.
El dron incorpora sensores electroópticos e infrarrojos, que capturan información durante la fase terminal de la misión. Esos datos alimentan un sistema de procesamiento interno encargado de identificar la amenaza y dirigir el aparato hacia ella. Indra afirma que el interceptor puede maniobrar en entornos saturados, donde coexisten múltiples drones, comunicaciones, señales electrónicas y otros factores que complican la navegación y la localización de objetivos. La empresa también trabaja en la futura adición de un radar para potenciar la detección.
Dron nodriza amplía el alcance
La arquitectura de ‘Drizzle’ contempla un dron nodriza capaz de transportar varios interceptores de menor tamaño. Este vehículo despegaría con los aparatos a bordo y recorrería la primera parte de la misión, liberándolos cerca de la zona objetivo. Según Indra, el dron nodriza puede volar a 30.000 pies, aproximadamente 9.100 metros, durante los primeros 80 kilómetros. Luego lanzaría los interceptores, que contarían con otros 50 kilómetros de autonomía. La combinación elevaría el alcance total hasta unos 130 kilómetros.
La compañía prevé el uso coordinado de varios drones nodriza. Cada uno podría transportar y soltar distintos interceptores, lo que permitiría aumentar la cantidad de aparatos disponibles contra una amenaza específica o atacar objetivos protegidos por defensas. Tras liberar los interceptores, los drones nodriza también podrían asumir una función de ataque, según la descripción de Indra. El nombre del sistema alude a esa capacidad de desplegar una gran cantidad de interceptores desde múltiples plataformas, como una lluvia fina sobre una zona.
Indra propone este desarrollo como una opción para fuerzas armadas que requieren mejorar sus capacidades frente a ataques masivos de drones. La empresa sostiene que el carácter desechable de los interceptores facilitaría la producción en serie, aunque no ha proporcionado datos de fabricación, comparativas de costos ni resultados de pruebas operativas independientes.
Fuente: Infobae