De acuerdo con investigaciones realizadas en Europa, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda basadas en accidentes reales, los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), en particular la frenada automática de emergencia (AEB), logran reducir aproximadamente a la mitad el riesgo de una colisión por alcance.
Uno de los análisis más recientes, publicado en agosto de 2026, examinó cerca de 495.000 accidentes por alcance registrados en Estados Unidos. La investigación cruzó los datos policiales con información sobre el equipamiento de 98 millones de turismos de nueve fabricantes distintos.
El estudio concluye que los vehículos que cuentan con frenada automática de emergencia presentan un 49% menos de riesgo de impactar por detrás contra otro automóvil.
Estos resultados son respaldados por un trabajo de la Investigación de Accidentes de las Aseguradoras Alemanas (UDV), que comparó accidentes reales en Alemania entre vehículos con y sin AEB.
En concreto, las colisiones contra vehículos que circulan adelante o que están detenidos al final de una retención representan alrededor del 25% de los accidentes en vehículos sin AEB, frente a solo el 12,5% en aquellos que incorporan este sistema.
Asimismo, en los alcances contra vehículos que se han detenido o esperan para ceder el paso en una intersección, este tipo de accidente representa el 13% en vehículos sin AEB, mientras que la proporción se reduce drásticamente al 2% en modelos con frenada automática de emergencia.
Reduce también la gravedad del impacto
Según los datos del estudio de la UDV, los vehículos equipados con frenada automática frenaron antes del impacto en el 68% de los accidentes analizados, frente al 42% registrado en vehículos sin este sistema.
Además, la reducción media de velocidad antes de la colisión alcanzó los 40 kilómetros por hora en los vehículos con AEB, frente a los 10 kilómetros por hora de los automóviles sin esta tecnología.
Esta diferencia también se refleja en la gravedad de las lesiones. En la muestra analizada, las lesiones graves o muy graves representaron el 9% de los accidentes en vehículos sin AEB, frente al 2% en aquellos equipados con frenada automática de emergencia.
Por otro lado, un estudio realizado en Estados Unidos sobre accidentes registrados entre 2022 y 2024 en Florida encontró que la presencia de al menos un vehículo equipado con sistemas ADAS estaba asociada con un 59% menos de riesgo relativo de lesión grave.
Velocidad, curvas y baja visibilidad, entre los retos
A pesar de los resultados positivos, los estudios también identifican situaciones donde los sistemas ADAS aún presentan margen de mejora.
Entre ellas se encuentran las velocidades elevadas en determinados escenarios de autopista, la circulación en curvas, las incorporaciones repentinas de otros vehículos al carril (conocidas como situaciones ‘cut-in’), y las condiciones de baja visibilidad o de tráfico especialmente complejo.
La importancia de mantener los sistemas ADAS
En este contexto, la empresa dedicada a la reparación, sustitución y recalibración de lunas, Carglass España, recuerda la importancia de mantener correctamente calibrados los sistemas ADAS durante toda la vida útil del vehículo.
La compañía explica que, cuando se sustituye un parabrisas, es necesario desmontar las cámaras instaladas en el cristal y colocarlas en el nuevo. Una vez instaladas, estas cámaras deben ser recalibradas para garantizar que los sistemas funcionan con precisión.
Carglass señala que esta recalibración debe realizarse con profesionales que dispongan de la formación, experiencia, metodología, instalaciones y tecnología necesarias.
La compañía también destaca las recomendaciones realizadas por la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) al Parlamento Europeo para garantizar procesos transparentes de calibración que permitan mantener la eficacia de los sistemas ADAS con el paso del tiempo.
Fuente: Infobae