Tras protagonizar una polémica campaña publicitaria con el eslogan “Si se enchufa está en PcComponents” —una frase que inevitablemente evoca su enfrentamiento mediático con Belén Esteban y que la muestra orgullosa de ser una ‘nepobaby’—, Julia Janeiro ha publicado una carta en redes sociales donde se sincera como nunca sobre su pasado y confiesa que en ciertos momentos perdió incluso las ganas de vivir.
“Hay una parte de mi vida que no sale en una foto, que no se ve en un vídeo y que nadie conoce realmente. Y creo que, para entender por qué hoy me quiero tanto, primero hay que entender todo lo que me ha costado llegar hasta aquí”, empieza relatando. La joven revela que su infancia y adolescencia estuvieron marcadas por “durante 23 años he visto cómo tiraban a mis padres por tierra públicamente”. Desde que tiene memoria, personas hablaban de ella y su familia, las juzgaban, inventaban historias y difundían mentiras dañinas mientras ella debía aprender a convivir con ello.
Reflexiona que “cuando eres pequeña no entiendes por qué la gente puede hacer tanto daño sin conocerte. Simplemente aprendes a callarte, a aguantar y a seguir”. En ese contexto, confiesa un momento durísimo: “con 12 años perdí las ganas de vivir”. Añade que todavía le cuesta escribir esa frase y que no sabe exactamente qué pasó dentro de ella para volver a encontrar esas ganas, pero que hoy considera ese hecho “un milagro que quizá en aquel momento ni siquiera supe valorar”.
No fue la única vez. “Con 18 años volví a perderme. Toqué fondo de una manera que nunca imaginé”, relata. En esa etapa llegó a pesar 40kg y vivió situaciones en privado y público que “todavía hoy me cuesta poner en palabras. Algún día hablaré de ellas. Pero hay cosas que necesitan tiempo”.
Durante años se reconstruyó en silencio: “Mientras fuera seguían juzgándome y tirándome por tierra, yo intentaba entender quién era, qué me había pasado y cómo volver a quererme”. Lo que realmente cambió todo fue el apoyo incondicional de su familia, su mejor amigo y, especialmente, su psicólogo. “Con 16 años llegó Adri a mi vida. Mi psicólogo. Y decir que ha sido importante para mí se queda corto. Él forma parte de todo aquello que, de una manera u otra, salvó mi vida”, afirma.
“Pedir ayuda me ayudó a salvar mi vida. Yo me he roto y me he vuelto a construir muchas veces. Por eso hoy me quiero tanto, porque conozco a la niña que fui. Conozco a la niña que con 12 años ya no quería seguir aquí. Conozco a la de 18 que tocó fondo. Conozco todas las versiones de mí que tuvieron que sobrevivir a cosas que nadie vio. Y si hoy puedo mirarme y quererme, es porque sé todo lo que me ha costado llegar hasta aquí.”
Con estas palabras, la influencer cierra su mensaje reivindicando la importancia de la salud mental y el enorme trabajo interior que ha realizado para ser quien es hoy y quererse como se quiere.
Fuente: Infobae