El excampeón mundial de boxeo Mike Tyson será el centro de una docuserie que Netflix lanzará próximamente. Bajo el título TYSON, la producción se estrenará el 13 de octubre en cuatro episodios, ofreciendo un recorrido por la vida del pugilista tanto dentro como fuera del ring. El relato se construye desde una perspectiva personal, combinando material de archivo, testimonios de allegados y declaraciones del propio exboxeador.
La serie aborda el meteórico ascenso de Tyson hasta convertirse en campeón de los pesos pesados, sus estallidos de violencia, sus relaciones familiares y las secuelas de la fama. Netflix presentó un avance y confirmó que la producción busca explorar los momentos que forjaron al deportista, desde su infancia en Brooklyn hasta sus peleas más emblemáticas y los conflictos que enfrentó fuera del ámbito deportivo.
Además, la plataforma anunció otro estreno vinculado al excampeón: el espectáculo unipersonal Mike Tyson: Return of the Mike llegará el 3 de noviembre. Netflix lo describe como un especial sin filtros donde Tyson deja de lado su imagen intimidante para mostrar un costado humorístico, transformando partes de su propia historia en chistes.
Según la sinopsis oficial:
“es Tyson como nunca lo has visto: desprevenido, impredecible y genuinamente hilarante; prueba de que el hombre más malo del planeta también podría ser uno de los más graciosos”.
El material anticipa que el exdeportista hablará sobre las decisiones y presiones que marcaron su vida personal y su legado.
El tráiler arranca con una declaración de Tyson sobre su pasado:
“Viví como una rata en la calle toda mi vida, y de repente, soy la mayor mierda del mundo”, dijo Tyson.
La frase da paso a una serie de imágenes que mezclan su carrera deportiva con fragmentos de entrevistas y recuerdos de su círculo cercano.
El avance incluye a Cus D’Amato, el entrenador que influyó decisivamente en los inicios de Tyson. También aparece Bobby Stewart, un expúgil irlandés que trabajaba como terapeuta en el centro penitenciario de Elmwood y fue quien los presentó durante la estadía del boxeador en ese lugar. D’Amato dice en el tráiler:
“Toda mi vida he pensado en desarrollar un luchador perfecto”.
La docuserie recupera esa relación mientras muestra cómo Tyson pasó de ser un adolescente conflictivo a una figura global del deporte.

Tyson también reflexiona sobre la dimensión inesperada de su éxito:
“¿Te imaginas ser un desertor de la escuela secundaria, con 20 años, y ser el campeón del mundo?”, pregunta el excampeón en una de las escenas.
Otras voces lo describen como “un gladiador de verdad, probado y comprobado. El mejor luchador que he visto”, y agregan: “Él se creía inmortal. Se creía un dios”.
Las imágenes anticipadas reúnen fragmentos de combates, conferencias de prensa y momentos clave de la carrera del estadounidense. Entre ellos destaca el episodio de 1997 contra Evander Holyfield, cuando Tyson mordió la oreja de su rival durante la pelea. En ese entonces, Tyson declaró:
“Estaba loco por aquel entonces. ¿Crees que me importas tú y todos ustedes ahí? No me importa vivir ni morir. Soy una madre disfuncional; no confío en nadie en general. No me gusta que la gente me conozca”.
D’Amato afirma en el avance:
“Me lavó el cerebro. Limpió mi mente sucia y la mejoró”.
Tyson completa esa reflexión con una frase sobre los límites de esa influencia: “Pero no pudo prepararme para mí mismo”. La participación de Lakiha Kiki Spicer, esposa de Tyson, aporta una mirada sobre las crisis que atravesó el boxeador. Ella asegura:
“Por todo lo que ha pasado, la mayoría de la gente habría muerto”.

Tyson se refiere allí a un costado de su conducta que define como parte de su identidad:
“Y este es mi lado oscuro. En eso me he convertido. Adicto al caos”, expresa ante la cámara.
Consultando sobre el motivo de esa conducta, responde:
“Porque sí. ¿Por qué? No lo sé. Me lo estás poniendo difícil. La liberación. Disculpa, ¿por qué me sometí a esta mierda?”.
Su esposa vincula esa exposición:
“Pero esa es la historia americana, ¿no? A la gente le encanta verte caer y levantarte”.
La producción también incluye la presencia de uno de los hijos de Tyson, quien ofrece otra definición sobre el estado emocional de su padre:
“Creo que está muy destrozado por su pasado, pero por dentro es un tipo roto que solo intenta ser un buen padre”, confiesa.
El exdeportista de 60 años cierra el adelanto con una reflexión sobre su identidad:
“Es difícil encontrar tu verdadero yo cuando realmente no sabes quién demonios eres”, afirma el excampeón.
Fuente: Infobae