Una corona de 1,300 rosas blancas, un listón negro con letras doradas y una logística que obligó a cambiar de lugar la entrega: así fue el encargo que Luis Miguel hizo para despedir a Silvia Pinal en el Palacio de Bellas Artes. Ahora, la florista de Erre Taller de Flores compartió los pormenores de aquel pedido que se volvió viral.
La responsable del taller relató que recibió una llamada cerca de las 18:00 horas del día anterior al homenaje. Del otro lado le pidieron una corona de rosas blancas que debía estar lista al día siguiente, entre las 12:00 y las 14:00 horas.
“¿Me puedes hacer una corona de flores para mañana entre doce y dos? Una corona de rosas blancas, aproximadamente mil rosas blancas?”
La joven explicó que nunca antes habían elaborado una corona de esas dimensiones, por lo que tuvo que consultar de inmediato con Toti, integrante del equipo, si podían conseguir las flores y montar la estructura en menos de un día.
“La verdad, era la primera corona de flores que hacíamos, súper raro”
Tras revisar la disponibilidad de las rosas, el taller aceptó el trabajo, pero pidió una confirmación inmediata para comenzar a reunir el material. Fue entonces cuando la persona que hizo la solicitud explicó quién estaba detrás del arreglo.
“Me dice: ‘Va, perfecto, es que te explico, es para Luis Miguel. ¿Para que le mande a Silvia Pinal?’”, contó la florista. En ese momento entendió que no se trataba de un pedido ordinario. También recibió la instrucción de mandar fotografías de cada fase de la elaboración a las personas que coordinaban el homenaje en nombre del intérprete.
“Ahí me empezó a caer el veinte, que era para Luis Miguel himself”
A partir de esa noche, el equipo comenzó a trabajar con las rosas blancas y a documentar el avance para quienes seguían el proceso.
El pedido pasó de 1,000 a 1,300 rosas
La primera solicitud contemplaba alrededor de mil rosas blancas. El número ya representaba una dificultad para el taller por el tiempo de entrega, la cantidad de flores y el soporte que necesitaría el arreglo para mantenerse en pie. La responsable de Erre Taller de Flores explicó que el tamaño de la corona exigió un caballete distinto al que se utiliza para arreglos convencionales. La estructura debía resistir el peso de las flores sin vencer durante el traslado ni la colocación.
“Tuvimos que pedir un caballete especial, por ser mil rosas. O sea, el peso tenía que aguantar, el caballete tenía que ser un caballete que aguante mucho más peso que las rosas normales”, detalló en su relato.
Sin embargo, cuando el equipo ya trabajaba para completar el pedido inicial, recibió una nueva indicación. La cantidad de flores aumentó y el taller tuvo que adaptar el diseño en marcha.
“Al día siguiente me pidieron como: ‘¿Sabes qué? Mejor que sean mil trescientas rosas’”
El cambio obligó a conseguir 300 flores más antes de la hora pactada para entregar el homenaje. Una persona del equipo de Luis Miguel acudió al taller para verificar el arreglo. Según la joven, la coordinación se mantuvo mediante mensajes, fotografías y revisiones directas antes de que la corona saliera rumbo a su destino.
“Alguien de su equipo vino al taller a verificar. De verdad, lindísimos. El equipo que hicimos con el equipo de Luis Miguel, neta, neta, tipazo”, afirmó la encargada del arreglo.
El pedido también incluyó instrucciones para el listón que acompañaría a las rosas. La florista señaló que el material debía ser negro, con una tipografía y medidas determinadas. La intención era que el nombre del cantante destacara en medio del arreglo.
“El listón todavía, o sea, si yo les contara lo que fue conseguir el listón, porque tenía que ser negro con tal tipografía, de tal medida”
La corona se volvió reconocible precisamente por ese elemento. Mientras muchos arreglos funerarios suelen llevar frases de condolencia, el enviado al homenaje de Silvia Pinal incluyó únicamente “Luis Miguel” en letras doradas.
Antes de terminar el montaje, el equipo recibió otra modificación. La corona ya no sería enviada al servicio funerario de la familia Pinal, sino que debía instalarse en el Palacio de Bellas Artes, donde se preparaba el homenaje público de cuerpo presente.
“Ya no va a ser para mandarlo al servicio, lo vamos a mandar a Bellas Artes”
La nueva logística implicó movilizar a varias personas del taller y trasladar el arreglo bajo condiciones distintas a las previstas. La encargada narró que acudió junto con Toti, su esposo y otros integrantes del equipo. El recinto permaneció cerrado durante la colocación de la corona, lo que permitió que instalaran el arreglo antes de que el público ingresara a despedir a la actriz.
“Bellas Artes cerrado para que nosotros pasemos a poner la corona”, relató. La joven sostuvo que en el lugar ya había una gran cantidad de arreglos que llegaban de parte de amigos, familiares, colegas y admiradores de Pinal.
“Había mil coronas de flores y llegaban y llegaban, pero pues la verdad, la de Luis Miguel era la de Luis Miguel”, dijo. La frase resumió la atención que el arreglo recibió desde su aparición en el recinto.
Críticas y el vínculo familiar
Silvia Pinal murió el 28 de noviembre de 2024 a los 93 años. Dos días después, el 30 de noviembre, autoridades culturales y la familia de la actriz realizaron un homenaje de cuerpo presente en el Palacio de Bellas Artes. En ese acto, la corona de rosas blancas enviada por Luis Miguel generó reacciones encontradas. Usuarios de redes sociales cuestionaron que el listón llevara únicamente el nombre del cantante, sin un mensaje dirigido a la actriz ni a sus familiares.
Las críticas se concentraron en la presentación del arreglo. Parte de los usuarios consideró que el listón parecía darle prioridad a la identidad de quien mandó las flores y no a la despedida de Pinal. El hecho también cobró atención por el vínculo familiar entre el intérprete y la actriz. Michelle Salas, hija de Luis Miguel y Stephanie Salas, es nieta de Sylvia Pasquel y bisnieta de Silvia Pinal.
La modelo asistió al homenaje en Bellas Artes, mientras que el cantante no acudió al funeral privado ni al acto público. Pinal había manifestado en una entrevista que le gustaría escuchar a Luis Miguel durante su despedida. Ese deseo no se cumplió. El cantante optó por enviar la corona de flores, que quedó colocada entre los arreglos dedicados a la actriz y después circuló ampliamente en publicaciones, fotografías y memes.
La joven del taller de flores dijo que el episodio se mantuvo presente en su memoria por la presión del encargo, la cantidad de rosas y la atención que recibió el arreglo después de su instalación.
“Hasta el día de hoy me trauma, no puedo creer que fuimos nosotros quien hicimos esa corona”
También recordó que el arreglo se volvió tema de conversación en redes: “Se hizo meme la corona. De verdad, una locura”. Para la florista, elaborar la corona representó uno de los trabajos más demandantes que había realizado.
“Lo considero al día de hoy de los días más locos de mi carrera profesional”
Así concluyó al recordar el encargo que recibió para el homenaje de Silvia Pinal, una historia que mezcla presión, logística y el peso de un nombre como el de Luis Miguel.
Fuente: Infobae