Pez extinto por un siglo reaparece en el río Inn, Alemania

Investigadores de la Universidad Técnica de Múnich (TUM) y la empresa hidroeléctrica VERBUND han redescubierto al gobio del Danubio (Romanogobio uranoscopus) en un tramo del río Inn cercano a Simbach. Este hallazgo se produjo durante un proyecto de investigación que evalúa el efecto de pasos para peces de diseño natural.

La especie, considerada extinta en este río por más de un siglo, fue localizada años atrás aguas abajo de la presa de Ering-Frauenstein, a unos 13 kilómetros de distancia. Su nuevo registro cerca de Simbach amplía la ubicación conocida dentro de esa sección del curso fluvial.

Según Phys.org, este descubrimiento refuerza la posibilidad de que el pez, en grave peligro de extinción, haya expandido su presencia en el río.

«A lo largo de mi investigación, he visto cientos de miles de peces. Redescubrir una especie tan rara, que se creía extinta en el río, es una experiencia realmente especial y algo que jamás esperé», afirmó Christoffer Nagel, de la Cátedra de Biología de Sistemas Acuáticos de la TUM, quien encontró el ejemplar durante el trabajo de campo.

El gobio revela la salud ecológica del río Inn

La detección del gobio del Danubio en el río Inn reforzó la hipótesis de una ampliación de su presencia en este curso fluvial (Christoffer Nagel / TUM)

El gobio del Danubio es muy sensible a la degradación del agua y a las alteraciones de su hábitat. Por ello, su presencia es considerada un indicador de condiciones ecológicas favorables en un río.

La especie requiere sectores con fondo de grava, corrientes rápidas y agua bien oxigenada. Estas características explican por qué los científicos relacionan su hallazgo con las medidas de restauración aplicadas en la zona.

El descubrimiento se enmarca en una investigación de largo plazo dirigida por el profesor Jürgen Geist. El equipo realiza censos sistemáticos en 12 pasos para peces diseñados para asemejarse a ambientes naturales del río.

Canales que restauran las rutas migratorias

Los investigadores vincularon la presencia del gobio del Danubio con condiciones ecológicas favorables, porque la especie requiere grava, corrientes rápidas y agua oxigenada (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los censos en esos sistemas de conexión para peces contabilizaron aproximadamente 38.000 individuos de 36 especies. Además de registros aislados de ejemplares poco frecuentes, el proyecto documentó regularmente varios taxones protegidos.

  • Bagre
  • Barbo
  • Naso común
  • Huchen
  • Tímalo

Estos datos muestran que los canales no son usados por una sola especie, sino por distintos peces con necesidades y ciclos de vida variados.

Las obras permiten recuperar la conectividad fluvial en zonas donde las centrales hidroeléctricas interrumpen las rutas de desplazamiento. Los peces necesitan migrar para desarrollarse, alimentarse y reproducirse; estos canales laterales les ofrecen una alternativa para sortear las barreras.

Los canales naturales aportan refugio, reproducción y cría

El proyecto del río Inn realiza censos sistemáticos en 12 pasos para peces de diseño natural para evaluar los efectos de la restauración fluvial (Andreas Heddergott / TUM)

Los pasos que imitan condiciones naturales presentan variaciones en profundidad, corriente y estructura del fondo, diferenciándose de los sistemas técnicos de hormigón.

Según los científicos, esa diversidad favorece a más especies. Nagel explicó que los sistemas analizados «favorecen un alto nivel de biodiversidad» y cumplen funciones de hábitat en distintas etapas de la vida.

Para algunas variedades, especialmente el tímalo, estos canales pueden ser espacios decisivos durante todo su ciclo vital. «Los pasos para peces bien diseñados se utilizan tanto para el desove como para la cría de peces juveniles», señaló el investigador. El desove es el proceso de depositar huevos para reproducirse.

La colaboración permitió ajustar las medidas de restauración

Los relevamientos en los canales para peces del río Inn registraron unos 38.000 individuos de 36 especies, entre ellas bagre, barbo, huchen y tímalo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Johannes Wesemann, director del proyecto de VERBUND, sostuvo que los resultados respaldan la estrategia de renaturalización en los embalses.

«El descubrimiento del gobio del Danubio, así como de muchas otras especies protegidas, subraya que las medidas adoptadas en las zonas de los embalses no solo benefician a las zonas específicas, sino que también «revitalizan» todo el ecosistema fluvial», indicó Wesemann.

Jürgen Geist atribuyó el resultado a la colaboración sostenida entre investigadores, el operador hidroeléctrico, las autoridades de agua, pesca y conservación, además de asociaciones y clubes de pesca locales.

La detección de una especie considerada extinta en este río representa «un notable éxito compartido para todos los implicados», afirmó Geist.

El proyecto continuará aportando información sobre el uso de los pasos naturales y la presencia de taxones protegidos en el sistema fluvial.

Fuente: Infobae

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