El nivel del embalse Mazar disminuye de forma acelerada en Ecuador. A las 12:00 del 15 de septiembre de 2026, la cota descendió a 2.139,77 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.), tras perder 7,26 metros de agua en lo que va el mes, debido a que el complejo hidroeléctrico Paute Intregal, donde está Mazar, ha tenido que aumentar sus operaciones por el inicio del estiaje 2026 y por las restricciones de generación en la central Coca Codo Sinclair y por la falta de compra de energía desde Colombia
Según los registros de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), el embalse pasó de 2.147,03 metros sobre el nivel del mar el 1 de septiembre de 2026 a 2.139,77 metros sobre el nivel del mar, con corte a las 12:00 de este 15 de septiembre de 2026.
Es decir, el reservorio se sitúa a 13,23 metros de su cota máxima (2.153 m.s.n.m.) y ya está a 24,77 metros de llegar al nivel mínimo, que es 2.115 metros. Al llegar a este umbral de alerta, la central Mazar debe apagar sus turbinas para evitar daños por sedimentos, condición que en 2024 provocó apagones en todo el país.
Mazar alimenta en cascada al Complejo Paute Integral (Mazar, Paute-Molino y Sopladora), infraestructura de 1.757 megavatios que cubre hasta el 30% de la demanda eléctrica nacional.
Sin embargo, en septiembre el caudal de ingreso a Mazar promedia apenas 51,3 m³/s, cifra inferior a la media histórica de 75 m³/s.
Por qué hay una sobreoperación en Mazar
La sobreoperación del complejo Paute responde a los recurrentes problemas de sedimentos en la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la más grande del país con una potencia instalada de 1.500 megavatios.
El 14 de septiembre de 2026, un incremento intempestivo en el río Coca arrastró una masiva carga de sólidos a la captación de la planta, obligando a paralizar su generación. Ante este déficit repentino, el Operador Nacional de Electricidad (Cenace) ordenó desconexiones emergentes de carga a la Empresa Eléctrica Quito y a CNEL Guayaquil, ocasionando apagones no programados en sectores de Quito, Guayaquil y en otras parte de la provincia del Guayas.
Para suplir la falla de Coca Codo Sinclair, el sistema intensificó la producción hídrica en el Austro, acelerando el vaciado de Mazar.
El desgaste del embalse coincide con el desplome en la compra de energía a Colombia. El 14 de septiembre, Ecuador importó apenas 6 MW de potencia, frente a una capacidad máxima de 450 MW. El país redujo las compras por los altos costos del kilovatio hora y por las estrictas condiciones vigentes desde el 7 de septiembre en Colombia, nación que restringió exportaciones para cuidar sus embalses ante El Niño.
A esto se suma el inicio del estiaje 2026-2027, que arrancó en septiembre según el Ministerio del Ambiente y Energía (MAE), anticipándose al periodo seco habitual de octubre a marzo.
Fallas estructurales
Las fallas estructurales constan en el “Plan Bianual de Operación (PBO) Abril 2026 – Marzo 2028” de Cenace. El documento califica el estado del sistema como una “topología degradada”, con reducidas reservas de potencia y sobrecargas superiores al 90% y 100% en autotransformadores de subestaciones clave como Pascuales, Trinitaria, Salitral, Quevedo, Totoras y Dos Cerritos.
El informe detalla que Coca Codo Sinclair paralizó su operación 33 veces por sedimentos en 2025 y cuatro veces en 2026. Cenace concluye que Ecuador requiere incorporar al menos 1.001 MW de nueva generación firme e infraestructura de transmisión para garantizar el suministro eléctrico
Radio Pichincha
LV