Computadora de ADN: cálculos sin electricidad ni cables

Un grupo de científicos de la Universidad de Maynooth, en Irlanda, ha logrado construir uno de los computadores moleculares más avanzados hasta la fecha. El dispositivo, elaborado con hebras de ADN que interactúan dentro de una diminuta gota de agua salada, puede realizar operaciones matemáticas básicas como suma, resta y multiplicación, prescindiendo por completo de la electricidad continua, los cables y los transistores de silicio.

El sistema emplea un largo andamiaje de ADN y un pulso de calor para desencadenar el proceso de cálculo. Según los responsables del proyecto, se trata del primer sistema de este tipo que logra ejecutar operaciones matemáticas de esa complejidad mediante interacciones puramente moleculares.

¿Cómo funciona el proceso de cálculo molecular?

El método combina piezas cortas de ADN con un andamiaje más extenso dentro de una pequeña gota de agua con sal. Un breve pulso de calor activa la interacción biológica y, conforme el líquido se enfría de manera gradual, millones de hebras microscópicas se desplazan, reaccionan entre sí y se autoensamblan en patrones moleculares que revelan el resultado final.

El dispositivo resolvió una suma simple, 10 + 3, en 30 segundos y una operación de 100 bits con cifras de hasta 34 millones en 14 horas. (Europa Press)

“Una pequeña gota de líquido contiene miles de millones, y a veces billones, de hebras de ADN. Estas hebras interactúan entre sí para producir un resultado”, explicó la doctora Abeer Eshra, profesora asistente y científica computacional del Instituto Hamilton de la Universidad de Maynooth.

A diferencia de los circuitos electrónicos convencionales, la estructura molecular autoensamblada funciona como la respuesta computada, sin depender de un solo cable ni de una fuente de energía constante. “Uno de los aportes clave es que el sistema encuentra esa respuesta sin necesitar entradas continuas de energía”, agregó el profesor Damien Woods, también del Instituto Hamilton.

Un método alternativo ante el alto costo energético de los centros de datos

La infraestructura basada en ADN para almacenamiento y cómputo se perfila como una vía alternativa a la computación biológica. En lugar de escribir bits en superficies magnéticas o ejecutar lógica mediante transistores de silicio, estas arquitecturas convierten la información digital en combinaciones específicas de las cuatro bases genéticas fundamentales: adenina, citosina, guanina y timina.

El equipo logró 25 cálculos consecutivos en la misma muestra sin pérdida de rendimiento. (Universidad de Maynooth)

Distintas instituciones trabajan en sistemas basados en ADN. Un equipo del Instituto de Tecnología de California (Caltech) desarrolló una red neuronal artificial de ADN capaz de reconocer números escritos a mano, del cero al nueve, mediante interacciones moleculares en solución y sin microprocesadores.

El interés por este tipo de desarrollo crece en un momento en que la huella energética de la electrónica moderna se expande de forma acelerada. Solo en Irlanda, los centros de datos convencionales consumen el 23% de todo el suministro eléctrico del país. “Hemos estado limitados al ver solo un tipo de computadora, pero existen otros ejemplos a nuestro alrededor, incluido nuestro cerebro”, señaló Woods.

Diez programas ejecutados y cálculos con millones de unidades

En las pruebas realizadas, el equipo ejecutó diez programas distintos con el sistema molecular. Una operación básica como 10 + 3 se resolvió en apenas 30 segundos, mientras que una suma compleja de 100 bits, con cifras de hasta 34 millones, se completó en aproximadamente 14 horas.

Los centros de datos convencionales consumen el 23% del suministro eléctrico de Irlanda, uno de los motores detrás de la búsqueda de alternativas computacionales. (Reuters)

El montaje demostró además su capacidad de reutilización: el equipo llevó a cabo hasta 25 cálculos consecutivos en la misma gota sin pérdida de rendimiento. “La reacción ocurre rápido en el tubo de ensayo, aunque no tan rápido como el silicio, ni pretende serlo. Pero comparado con otras computadoras de ADN, la nuestra es la más veloz”, indicó Eshra.

Aplicaciones futuras respaldadas por financiamiento europeo

El proyecto cuenta con el respaldo de una subvención de 4 millones de euros del Consejo Europeo de Innovación, en el marco de la iniciativa conocida como DISCO. Con ese financiamiento, el equipo de Maynooth busca desarrollar aplicaciones que los chips electrónicos convencionales no podrían abordar.

El ADN ofrece una densidad de almacenamiento sin comparación posible con los soportes actuales, además de biocompatibilidad. Las futuras versiones del sistema podrían resguardar archivos digitales densos durante milenios, o incluso circular dentro del torrente sanguíneo humano para identificar enfermedades célula por célula.

Fuente: Infobae

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