El futuro de Paramount Skydance en Los Ángeles pende de un hilo. La advertencia de David Ellison de trasladar la sede y operaciones del estudio a otro estado antes de que termine el año podría desatar una crisis económica devastadora para California. Según un borrador de informe de la Corporación de Desarrollo Económico de Los Ángeles (LAEDC), el impacto en producción anual superaría los USD 21.200 millones, una cifra que refleja la magnitud del golpe para la industria audiovisual local.
El origen del conflicto es la demanda antimonopolio presentada por el fiscal general de California, Rob Bonta, junto a otros 11 fiscales estatales, para impedir la fusión de Paramount con Warner Bros. Discovery, valorada en USD 111.000 millones. Esta operación reuniría bajo un mismo techo cadenas como HBO, CNN, CBS, Comedy Central, MTV y TBS, permitiendo a Ellison competir directamente con los gigantes tecnológicos que dominan el consumo audiovisual a nivel global.

Una jueza federal en Oakland bloqueó temporalmente el acuerdo y fijó el juicio para marzo de 2027. Desde entonces, Paramount acordó no cerrar la adquisición hasta que haya un fallo o hasta el 1 de junio, lo que ocurra primero. Las negociaciones extrajudiciales se rompieron a fines de agosto: Bonta acusó a Paramount de filtrar y distorsionar el contenido de las conversaciones, suspendiendo los contactos. Paramount negó las acusaciones, pero el fiscal no retomó el diálogo.
Los costos del bloqueo judicial se acumulan a partir del 1 de octubre de 2026
El tiempo corre en contra de Ellison. Desde el 1 de octubre, Paramount deberá pagar USD 7 millones diarios a los accionistas de Warner Bros. Discovery mientras el acuerdo no se cierre, un mecanismo llamado ticking fee. Si no hay solución antes del inicio del juicio, la empresa acumularía unos USD 1.300 millones en ese concepto, sumándose a una transacción ya altamente apalancada.

Para reducir ese impacto, Paramount solicitó a la jueza que obligue a California y al resto de los estados demandantes —entre ellos Nevada, Oregón y Nueva York—, así como al Sindicato de Guionistas de América (WGA), a depositar una caución de USD 1.880 millones para compensar esas pérdidas. Una audiencia sobre este pedido está prevista para el 24 de septiembre. Además, un juez magistrado ordenó a ambas partes identificar fechas en octubre para reanudar conversaciones bajo supervisión judicial.
Mudanza a Tennessee, Texas o Georgia: presión creciente sobre Los Ángeles
Frente a este escenario, el directorio de Paramount aprobó un plan de contingencia para trasladar la sede fuera de Hollywood a partir del otoño, según fuentes cercanas al proceso. Ellison ha dicho a su entorno que no quiere dejar Los Ángeles, pero está dispuesto a hacerlo si la fusión no se concreta. La empresa no ha hecho comentarios al respecto.
Tennessee, Texas y Georgia aparecen como posibles destinos. El principal atractivo es fiscal: una reubicación daría acceso a incentivos estatales que California no ofrece en esa escala. El Departamento de Desarrollo Económico y Comunitario de Tennessee declinó comentar sus negociaciones con Paramount, aunque en un comunicado una vocera señaló que el estado “sigue comprometido a trabajar con compañías de una amplia gama de industrias que exploran oportunidades para invertir y crecer en Tennessee”.
El economista Kevin Klowden, director gerente de Melcene Advisory, advirtió que la amenaza es real.
“Es un juego del que nadie quiere dar el primer paso”, dijo. “Pero no descarto la amenaza porque es muy real.”
Entre 28.990 y 57.980 empleos de tiempo completo podrían desaparecer en California
El borrador de informe encargado por Paramount a LAEDC, filtrado a medios, calcula el impacto en dos etapas. En el corto plazo —entre octubre de 2026 y septiembre de 2031—, una reubicación parcial implicaría la pérdida de entre 2.750 y 5.550 años-empleo en todo California y una contracción económica de entre USD 1.010 millones y USD 2.030 millones.

Una vez completada la relocalización total, el estado podría perder de forma permanente entre 28.990 y 57.980 empleos de tiempo completo en todos los sectores, con pérdidas anuales de entre USD 10.600 millones y USD 21.200 millones en producción económica, según el mismo documento. Estas proyecciones no incluyen la fusión: reflejan únicamente el efecto de la mudanza. Klowden advirtió que el impacto excede a Los Ángeles.
“Si Ellison saca toda la gestión y toda la producción, se habla de potencialmente decenas de miles de empleos”, dijo. “Eso, sin rodeos, no solo es devastador para Los Ángeles. Se convierte en devastador para todos.”
El empleo audiovisual y los pequeños negocios de Los Ángeles ya sienten la presión
La amenaza afecta a un sector que ya arrastra años de crisis: menor producción local, huelgas en 2023, la pandemia e incendios en 2025 redujeron el trabajo para miles de técnicos y actores.
“Tanta gente nunca vuelve a trabajar”, dijo Keyla Wood, actriz mexicana en Los Ángeles, en un acto del grupo pro-fusión Neighbors for Strong Communities. “Imaginen que un estudio con 100 años de historia aquí simplemente se va. ¿Qué seremos?”, agregó Daniela Kelly, actriz y bailarina brasileña.

Un informe del Departamento de Oportunidad Económica del condado de Los Ángeles estimó que la fusión, sin mudanza, podría eliminar casi 4.500 puestos en tres años y comprometer otros 5.865 en empresas proveedoras, con pérdidas de USD 4.000 millones en producción y USD 550 millones en recaudación fiscal, según la directora Kelly LoBianco. Klowden advirtió que una reubicación provocaría una “hemorragia de talento” y citó el traslado de Nissan de Gardena a Nashville en 2006, cuando menos de la mitad de los empleados californianos siguió a la empresa.
Un acuerdo extrajudicial podría implicar que Warner venda activos como New Line Cinema (con los derechos de El señor de los anillos y El conjuro) o canales como CNN, Food Network o Cartoon Network, para reducir la concentración de mercado que alega el fiscal Bonta. Paramount podría comprometerse a mantener operaciones en Los Ángeles. El legislador estatal Rick Chavez Zbur, cuyo distrito incluye el lote de Melrose Avenue y barrios cercanos a Warner en Burbank, dijo:
“Todas las partes deben entender lo que esto significa para los trabajadores y los pequeños negocios”.
Fuente: Infobae