Los seguidores del dúo Jesse & Joy se encontraron con una noticia que, más que una separación, refleja una decisión personal. Jesse Huerta utilizó sus redes sociales para anunciar que necesita reducir el ritmo y enfocarse en aspectos de su vida que, en sus propias palabras, hoy exigen su atención. «Tomarme un tiempo para estar con mi familia, cuidar de mí y darme el respiro que hoy siento que necesito», escribió, dejando claro que no se trata de un adiós definitivo a la música.
En su mensaje, Jesse evitó plantear una ruptura artística con su hermana Joy. «La música y este arte son parte de cada segundo de mi vida y siempre lo serán», afirmó, y recalcó que su decisión surge «de un lugar de amor y de la necesidad de cuidar mi paz y mi salud mental y emocional». Lejos de cerrar la puerta al proyecto que los hizo famosos, el músico reconoció el peso de Jesse & Joy en su historia y en la de ambos.
Un punto clave en su anuncio es el cumplimiento de sus obligaciones profesionales. «Fiel a mi compromiso, profesionalismo y ética de trabajo», aseguró, «cumpliré con todas las fechas y compromisos anunciados de Jesse & Joy hasta el 17 de noviembre en Londres, Inglaterra». Esto significa que no hay un abandono inmediato de los escenarios ni una confirmación de ruptura con Joy.
Una historia musical que comenzó en casa

La trayectoria de los hermanos Huerta comenzó mucho antes de su debut profesional. Según la Sociedad de Autores y Compositores de México, la primera canción creada por ambos fue «Llegaste tú» en 2001. Cuatro años después, el 18 de abril de 2005, firmaron como artistas exclusivos de Warner Music México, marcando formalmente el inicio de su carrera. Desde entonces, han acumulado más de dos décadas de trabajo, con álbumes como Ésta es mi vida, Electricidad y ¿Con quién se queda el perro?, este último considerado uno de los momentos más importantes de su trayectoria.
Su repertorio incluye canciones que se han convertido en himnos del pop en español: «Espacio sideral», «Chocolate», «Adiós», «¡Corre!», «La de la mala suerte», «Llorar», «Dueles» y «Ecos de amor», entre otras. La dupla ha cosechado reconocimientos importantes, como premios Latin Grammy, y su historia profesional ha girado en torno a la composición, la interpretación y una relación artística profundamente ligada a su condición de hermanos.
Jesse Huerta: más allá del dúo

Jesse no ha sido solo el acompañante de Joy. Su participación musical abarca guitarra, piano, batería, percusión, coros, composición y producción. La Sociedad de Autores y Compositores de México señala que, aunque no recibió formación musical formal, desde joven experimentaba grabando canciones en casa junto a su hermana. Esa inquietud lo llevó a los grandes escenarios.
En paralelo a su trabajo con Joy, Jesse ha desarrollado una faceta individual con Jesse and the Supernovas, un proyecto que presentó como una identidad creativa propia, sin intención de reemplazar el dúo. Este antecedente cobra relevancia con su reciente comunicado, donde expresa la necesidad de «estar más presente con los míos» y «permitirme seguir creciendo, creando y explorando nuevos caminos». Son frases que apuntan a una búsqueda personal, cuyo alcance aún debe ser definido por el propio artista.
Un mensaje de calma para los seguidores

La parte más contundente del mensaje de Jesse llega cuando se refiere directamente a su proyecto musical. «Jesse & Joy es una parte fundamental de mi vida», afirmó, y dedicó palabras afectuosas a su hermana: «Gracias por dejarme acompañar una de las voces más hermosas del planeta con mis manos, nuestras canciones, mis frecuencias, melodías y mi voz». El tono no es de despedida, sino de reconocimiento a una historia compartida y, al mismo tiempo, de necesidad de distancia.
«Nuestra música nunca parará, es y siempre será algo más grande que nosotros y vive a través de todos ustedes».
Esa declaración es fundamental para entender el anuncio. Jesse pide espacio, no declara el final del catálogo ni de la música que construyó junto a Joy. Además, su compromiso con las presentaciones anunciadas sigue vigente hasta el 17 de noviembre en Londres. «No ha sido una decisión fácil», reconoció, y pidió comprensión y respeto por su espacio personal. En una industria donde cualquier cambio suele interpretarse como un adiós definitivo, el mensaje de Jesse deja una conclusión más simple y humana: por ahora, necesita bajar el ritmo. Y su música con Joy seguirá teniendo un lugar en su vida.
Fuente: Infobae