Aunque las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) señalan que entre un 5% y un 20% de la población en España experimenta miedo a volar, los viajes en avión se han vuelto cada vez más comunes, tanto para distancias cortas como largas. Este verano de 2026 ha marcado récords históricos en el tráfico aéreo comercial. Por ejemplo, el 23 de julio fue registrado por Flightradar24 como el día con más vuelos en el mundo.
Los aeropuertos, sin embargo, pueden convertirse en espacios muy agobiantes para los pasajeros, ya sea por el temor a volar, problemas con el equipaje o los preparativos del vuelo. Ese estrés hace que las indicaciones de seguridad dentro de la cabina sean fundamentales.
Tomás, piloto formado en Airpull Aviation, advierte en la cuenta de TikTok de la academia (@Airpull Aviation Academy) sobre los errores más frecuentes que cometen los pasajeros antes, durante y después de un viaje, y explica cómo evitarlos por su propia seguridad y la del personal a bordo.
El riesgo no termina cuando las ruedas tocan la pista
El contacto con la pista de aterrizaje no significa el fin de las maniobras. Después del aterrizaje, el avión debe reducir la velocidad, salir de la pista y rodar hasta la puerta de embarque. En ese trayecto pueden ocurrir frenazos o giros repentinos, por lo que levantarse antes de tiempo expone a los pasajeros a caídas.

“Levantarte de tu asiento cuando acabamos de aterrizar” puede parecer inofensivo, pero “todavía pueden haber frenazos y giros inesperados, y te puedes caer al suelo”, advierte Tomás.
Mantener el cinturón abrochado hasta que la señal se apague ayuda a evitar golpes en los pasillos estrechos y en los compartimentos de equipaje. Quienes se ponen de pie anticipadamente también pueden obstaculizar el paso, dificultar la labor de los auxiliares de vuelo y retrasar el desembarque ordenado.
Otros errores que conviene evitar
El piloto también destaca no prestar atención a las instrucciones de seguridad antes del despegue. “No todos los aviones son iguales”, explica. La ubicación de las salidas, los chalecos salvavidas, las máscaras de oxígeno y otros elementos puede cambiar según la aeronave, incluso para quienes vuelan con frecuencia.
Otro comportamiento que genera inquietud es la turbulencia. Tomás pide no alarmarse y compara el movimiento del avión con una gelatina: “el avión está como una gelatina y no se va a caer”. No obstante, insiste en cumplir las indicaciones de la tripulación, como permanecer sentado cuando corresponde.

Los auxiliares de vuelo también recomiendan evitar prácticas que alteran la convivencia a bordo, tales como:
- Formar una cola frente al baño.
- Caminar descalzo.
- Reproducir música sin auriculares.
- Tocar al personal de cabina para pedir algo.
- Levantarse durante las turbulencias.
- Ocupar la cocina de la tripulación para estirar las piernas.
- No retirar los auriculares cuando un auxiliar se dirige al pasajero.
Fuente: Infobae