Este lunes, los partidos gobernantes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte suscribieron una declaración conjunta sin precedentes, calificada de autodeterminación, donde sostienen que el porvenir de estas tres regiones «está en la Unión Europea».
En el comunicado emitido, los ministros principales —John Swinney (Escocia), Rhun ap Iorwerth (Gales) y Michelle O’Neill (Irlanda del Norte)— afirmaron que el Brexit ha perjudicado sus economías y limitado las oportunidades para sus ciudadanos.
«Creemos que el futuro de nuestras naciones pertenece a la Unión Europea. Queremos trabajar juntos para reconstruir y fortalecer esas relaciones europeas, creando mayores oportunidades para el comercio, la inversión, la cultura y la cooperación»
, señalaron textualmente.
Los líderes del Partido Nacional Escocés (SNP), el Sinn Féin y Plaid Cymru destacaron que sus naciones «tienen derecho a la autodeterminación» y que «ningún gobierno de Westminster tiene derecho a bloquear la democracia» ni a «socavar» el principio de que sus pueblos decidirán su propio futuro.
Asimismo, reconocieron que sus formaciones políticas mantienen posiciones constitucionales diferentes y que «cada nación determinará su propio futuro a su manera y en su propio tiempo». Subrayaron: «Lo que nos une es la determinación de garantizar que se escuchen las voces de nuestras naciones, que nuestra gente tenga la oportunidad de prosperar y que se fortalezca la cooperación entre Escocia, Gales e Irlanda».
Los firmantes coincidieron en la necesidad de una economía más fuerte y justa, buscando «compartir experiencias e ideas» para construir economías productivas que generen buenos empleos, combatan la desigualdad y aseguren una distribución más equitativa de la riqueza y las oportunidades.
Rechazo al modelo centralizado
En la declaración, los ministros manifestaron su rechazo al modelo económico fallido de Whitehall, la gestión centralizada de la economía británica, y se comprometieron a construir economías que brinden «justicia social y reduzcan la desigualdad en todas nuestras naciones». Además, se mostraron a favor de ampliar sus propios recursos energéticos, en particular la energía renovable, para aliviar la carga de las familias y las empresas.
Por ello, se comprometieron a fortalecer su cooperación e «identificar áreas prácticas donde trabajar juntos». Concluyeron: «Nuestros movimientos cuentan con impulso; creemos que el cambio constitucional está por llegar».
La firma del documento tuvo lugar durante una reunión celebrada en la capital galesa, Cardiff, con la presencia de Swinney, Iorwerth y O’Neill como líderes de sus respectivos partidos, así como Mary Lou McDonald, presidenta del Sinn Féin y líder de la oposición en el Parlamento irlandés.
Fuentes citadas por el diario ‘The Telegraph’ indican que el objetivo es presionar al primer ministro británico, Andy Burnham, después de que este afirmara que podría haber otro referéndum de independencia en Escocia si lo apoya la opinión pública. Burnham declaró ante el Parlamento que las condiciones para esa votación son «exactamente las mismas en Escocia» que para Irlanda del Norte.
Actualmente, Gales está gobernado por Iorwerth, del partido nacionalista galés, que logró la mayoría en el Parlamento o Senedd, mientras que Swinney gobierna en Escocia tras obtener una quinta victoria consecutiva. En Irlanda del Norte, por primera vez desde los Acuerdos de Viernes Santo de 1998, el partido nacionalista irlandés Sinn Féin fue el más votado en las elecciones de 2022. Sin embargo, la retirada del Partido Unionista Democrático (DUP) del gobierno retrasó hasta 2024 la llegada de O’Neill al cargo de ministra principal.
Fuente: Infobae