Las monedas digitales han experimentado un auge significativo en los últimos años, impulsadas por factores como la adopción gubernamental y la creciente aceptación como activo de inversión. Sin embargo, también han enfrentado momentos críticos, como el conocido criptoinvierno, que puso en duda su estabilidad a largo plazo.
A pesar de la volatilidad extrema que caracteriza a estos activos, cada vez más personas se aventuran a comprarlos con la esperanza de encontrar una opción segura y fiable tanto para el corto como para el largo plazo. La facilidad de adquirirlos a través de carteras virtuales ha democratizado el acceso, aunque sigue siendo un mercado complejo.
Invertir en criptodivisas es relativamente sencillo: se necesita una cartera digital para almacenar estas monedas virtuales, que no tienen respaldo físico como el dinero tradicional. A continuación, presentamos los precios actualizados de las principales criptomonedas.
Cotizaciones al momento
El Bitcoin se sitúa en 77.135,1 dólares con una variación negativa del -0,175% en las últimas horas.
Ethereum, la segunda más popular, muestra un movimiento de -0,457% y su valor es de 2.514,41 dólares.
TetherUs mantiene un precio de 1 dólar sin cambios en el último día (0%).
Por su parte, BNB cotiza a 723,27 dólares con una caída del -0,51%, mientras que Litecoin se ubica en 54.225 dólares tras una variación de 1,8001745.
Finalmente, Dogecoin, la criptomoneda impulsada por Elon Musk, tiene un valor de 0,08 dólares con un incremento del 0,28% en las últimas 24 horas.

Contexto del mercado
Tras el criptocrash de mayo de 2022, que evidenció la enorme volatilidad de estas monedas, el mercado ha entrado en una fase de relativa calma. Bitcoin, Ethereum y BNB han registrado movimientos controlados, sin dispararse como en semanas previas. A principios de agosto, por ejemplo, estas criptomonedas tuvieron cambios inferiores al 2%.
Un dato relevante es que China estaría suavizando sus restricciones, especialmente en Hong Kong, lo que podría permitir un uso más amplio de las criptodivisas en esa región.
Además, PayPal lanzó su propia stablecoin, llamada PayPal USD (PYUSD), respaldada por depósitos en dólares y bonos del Tesoro de Estados Unidos a corto plazo. La compañía anunció que permitirá transferencias a monederos digitales de terceros y busca integrarse en exchanges centralizados y descentralizados, con miras a ser utilizada en Finanzas Descentralizadas (DeFi) y en la industria Web3.
Avances en Latinoamérica
En México, el Banco de México (Banxico) ha determinado que ninguna institución financiera puede usar o permitir operaciones con criptomonedas. No obstante, el empresario Ricardo Salinas Pliego ha mostrado interés en adoptar bitcoin en sus negocios, incluyendo su banco; una de sus tiendas ya lo acepta.

En Perú, el Banco Central de Reserva (BCR) ha aclarado que no tiene prisa por regular las criptomonedas debido a su inestabilidad, pero trabaja en un proyecto de moneda digital propia.
Colombia cuenta con más de 500 establecimientos donde se puede pagar con criptodivisas. Según un informe de Finder, el país ocupa el puesto 14 entre 26 naciones en adopción de criptomonedas.
En El Salvador, el bitcoin perdió su estatus de moneda de curso legal en enero de 2025, tras una reforma aprobada por la Asamblea Legislativa. La modificación de la Ley Bitcoin fue impulsada por el gobierno del presidente Nayib Bukele y respaldada por la mayoría oficialista, poniendo fin a una política que había generado debate global.
¿Cómo crear una criptomoneda?
Antes de crear una criptomoneda, es esencial decidir si se desea una moneda (con su propia blockchain) o un token (basado en una red existente). Según el sitio de Binance, crear una moneda requiere un equipo de desarrolladores y expertos, mientras que un token puede generarse en minutos usando blockchains como Ethereum o BNB.
Los costos, el tiempo y la mano de obra dependen de la opción elegida. Para tokens, se puede usar un código preestablecido o pagar por un servicio de creación. Es importante considerar la utilidad y el estado legal antes de lanzar una criptomoneda.
Si se opta por una moneda propia, se debe seleccionar una blockchain, planificar su funcionamiento y diseñar los nodos y la interfaz necesarios.
Fuente: Infobae