La eterna disputa entre Wile E. Coyote y el Correcaminos ha vuelto a la palestra gracias al estreno del filme Coyote vs. Acme. Durante décadas, los dibujos animados de Looney Tunes nos hicieron creer que el ave siempre logra burlar a su perseguidor. Sin embargo, si nos guiamos por los datos del mundo real, la historia sería muy diferente.
Resulta que un coyote puede correr más del doble de rápido que un correcaminos auténtico, lo que cambiaría por completo el resultado de la clásica persecución animada.
La película revive una rivalidad que la naturaleza pone en jaque
La cinta Coyote vs. Acme llegó a las salas de Estados Unidos el pasado 28 de agosto. En ella, el emblemático coyote demanda a la compañía ACME por los constantes fallos de sus artilugios, mismos que usa en sus infructuosos intentos de atrapar al correcaminos. Para ello, el personaje contrata a un abogado interpretado por Will Forte, mientras Lana Condor da vida a una pasante que colabora en el litigio.
Esta trama reactiva la pregunta que ha rondado por años entre los seguidores: ¿un correcaminos real podría realmente escapar de un coyote? La evidencia biológica parece inclinar la balanza en contra del ave. El correcaminos alcanza una velocidad que oscila entre 24 y 32 kilómetros por hora, mientras que el coyote puede llegar a casi 69 kilómetros por hora.
Un ave que vive a ras de suelo y depende de carreras cortas
Existen dos especies de correcaminos. El correcaminos mayor (Geococcyx californianus) habita desde el suroeste y centro-sur de Estados Unidos hasta México. En tanto, el correcaminos menor (Geococcyx velox) se encuentra en territorio mexicano y en varias regiones de América Central. La especie que inspiró al personaje animado es la primera, un ave de la familia de los cucos.

La película y los cortos clásicos aciertan al mostrar al correcaminos casi siempre sobre el suelo. Esta ave no es conocida por vuelos prolongados; su principal forma de desplazamiento es la carrera. Puede emprender vuelos cortos o planeos cuando se siente en peligro, pero su vida transcurre mayoritariamente a nivel del terreno, donde se alimenta y evade a sus depredadores.
El correcaminos mayor mide aproximadamente 60 centímetros, unos dos pies, desde el pico hasta la punta de la cola. Al correr, inclina el cuerpo y la cabeza hacia adelante, una postura que fue fielmente replicada en la versión animada. Dicha coincidencia visual ayudó a cimentar la imagen del personaje, aunque la velocidad que muestra en la ficción supera con creces las capacidades reales de la especie.
El correcaminos es cazador, pero no un corredor invencible
También se ajusta a la realidad su faceta de cazador. El ave se alimenta de insectos, lagartijas, pequeños mamíferos y serpientes. Es capaz de enfrentarse a cascabeles: los inmoviliza y golpea contra superficies duras antes de devorarlos. Además, obtiene parte del agua que necesita de sus presas, una adaptación útil en entornos secos.

El animal cuenta con mecanismos para tolerar las condiciones del desierto. Elimina el exceso de sal mediante glándulas cerca de los ojos y reduce al mínimo la pérdida de agua. Estos rasgos explican su presencia en regiones cálidas y áridas, pero no lo convierten en un corredor capaz de mantener una ventaja sostenida frente a un depredador más veloz.
El “meep meep” y las persecuciones eternas son pura ficción

El emblemático sonido del personaje tampoco se corresponde con las vocalizaciones reales del correcaminos. El “meep meep” es una creación sonora de la serie que no forma parte del repertorio natural del ave. En la realidad, el correcaminos mayor emite arrullos descendentes, similares a los de una paloma, y también puede producir sonidos que recuerdan al ladrido de un coyote.
La mayor distancia entre la ficción y la naturaleza radica en cada persecución. El coyote real puede alcanzar unos 69 km/h, una velocidad que supera ampliamente la que se le atribuye al correcaminos. En campo abierto, esa diferencia alteraría el desenlace habitual de la caricatura: el animal que, en los dibujos, falla una y otra vez con los artilugios defectuosos de ACME tendría ventaja sin necesidad de recurrir a ninguno de ellos.
Fuente: Infobae