Trump en Irlanda: reuniones con líderes y visita a su resort Doonbeg

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arribó este sábado a Irlanda para una estancia de 48 horas que combina encuentros oficiales con una visita a su propiedad recreativa en Doonbeg, todo ello bajo un imponente dispositivo de seguridad que moviliza al menos 4.000 efectivos policiales y otros agentes especializados, incluidos francotiradores. La operación, bautizada como “Operación Amanecer Lejano”, tiene un costo estimado de USD 23 millones, según reportes oficiales.

Se espera que miles de manifestantes se congreguen en Dublín, donde Trump sostendrá reuniones separadas con el primer ministro irlandés, Micheál Martin, y la presidenta Catherine Connolly. Posteriormente, el mandatario se trasladará a Doonbeg, en la costa oeste, donde se lleva a cabo el Irish Open. Existe la posibilidad de que el presidente entregue el trofeo del torneo el domingo, evento para el cual se prevé la asistencia de 40.000 personas.

La presencia de Trump en el complejo, ubicado en el condado de Clare y adquirido por la Organización Trump en 2014, incrementa las exigencias del operativo de seguridad, ya que se trata de una zona costera alejada de los principales núcleos urbanos.

El presidente, de 80 años, ha promovido las actividades de golf de su holding familiar desde que retornó a la Casa Blanca para su segundo mandato en enero de 2025. El verano pasado recibió al entonces primer ministro británico, Keir Starmer, y a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en su complejo de Turnberry, en Escocia. Más tarde inauguró otro campo de golf con su nombre en Balmedie, cerca de Aberdeen, también en Escocia.

“En realidad, solo está de visita en el complejo de golf del que es propietario y haciendo una parada en Dublín por cortesía”, sostuvo Daniel Geary, profesor de Historia de Estados Unidos en el Trinity College de Dublín. “No ve mucha diferencia entre sus intereses privados y su papel como presidente”, agregó Geary.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el Taoiseach (primer ministro) de Irlanda, Micheál Martin, asisten a una recepción con motivo del Día de San Patricio en el Salón Este de la Casa Blanca en Washington D. C., Estados Unidos, el 17 de marzo de 2026 (REUTERS/Kylie Cooper)

Trump tiene previsto abordar temas como Medio Oriente, los aranceles de Estados Unidos y la inmigración durante sus reuniones con Martin y Connolly. El presidente republicano ya recibió a Martin en dos ocasiones en el Despacho Oval, encuentros que anteceden a la cita de Dublín.

Irlanda y Estados Unidos mantienen vínculos estrechos desde hace décadas, en parte por lazos históricos y familiares. Sin embargo, las posturas del Gobierno irlandés y la administración Trump difieren en varios asuntos, especialmente en lo que respecta al respaldo a los palestinos.

Irlanda forma parte del grupo de países que anunciaron una prohibición comercial dirigida a los asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada. Entre esos países se encuentran España, Reino Unido y Francia.

La reunión con Catherine Connolly genera expectativas por sus antecedentes de críticas a Trump. La presidenta, cuyo cargo tiene funciones mayormente ceremoniales, protestó contra la anterior visita del mandatario estadounidense a Irlanda, en 2019.

“Martin tiene la experiencia suficiente como para que todo vaya bien a nivel político. La gran incógnita es el presidente Connolly”, afirmó Eoin O’Malley, politólogo de la Universidad de la Ciudad de Dublín. “Ella protestó contra su última visita (en 2019), y sus seguidores esperan que haga algún tipo de espectáculo para ellos. Pero también es consciente de que no puede hacer ni decir nada que pueda dañar la relación”, agregó el académico.

La presidenta de Irlanda, Catherine Connolly, y el Taoiseach, Micheál Martin, llegan para firmar documentos antes de entregar el sello oficial a un nuevo ministro tras una remodelación del gabinete, en Dublín (Irlanda), el 18 de noviembre de 2025 (REUTERS/Clodagh Kilcoyne)

Varias manifestaciones contra la visita de Trump se celebrarán en el centro de Dublín y en el oeste de Irlanda, con convocatorias que cuestionan la presencia del presidente estadounidense en el país. A pocos kilómetros de Phoenix Park, aunque fuera del recorrido previsto para Trump, organizaciones civiles y representantes políticos convocaron concentraciones bajo el lema “Trump, no eres bienvenido”.

La dirigente de Sinn Féin, Mary Lou McDonald, anunció durante la conferencia anual de su partido que asistirá a una de las protestas. La líder de la formación de izquierda sostuvo que el Gobierno irlandés no debería extender la “alfombra roja” al mandatario estadounidense.

Grupos activistas del oeste de Irlanda también llamaron a manifestarse en Doonbeg, donde Trump visitará su campo de golf. La convocatoria conjunta busca expresar lo que sus organizadores denominan “El gran rechazo irlandés”.

Fuente: Infobae

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