Las autoridades de Arabia Saudita han decretado el cierre preventivo del emblemático oleoducto Este-Oeste, una de las arterias energéticas más importantes del reino. La decisión, calificada oficialmente como
“medida de precaución”
, se produce después de que varios ataques golpearan la infraestructura petrolera durante la mañana del jueves en las regiones de Riad y Medina, según confirmó el Ministerio de Energía saudí.
Fuentes ministeriales indicaron que los incidentes dejaron varios heridos, quienes fueron trasladados de inmediato para recibir atención médica. La información fue difundida a través de un comunicado oficial en redes sociales.
Movilización de emergencia y protocolos de seguridad
En el mismo comunicado se detalla que, tras los ataques, equipos técnicos especializados y unidades de emergencia se desplazaron hasta las zonas afectadas para evaluar el estado de las instalaciones y verificar su seguridad. Las labores en terreno se están ejecutando siguiendo los protocolos de seguridad y los planes de contingencia previamente establecidos, en coordinación con las entidades competentes.
El Ministerio también garantizó que informará
“oportunamente”
sobre cualquier novedad relacionada con la situación.
La importancia estratégica del oleoducto
El cierre temporal afecta a una infraestructura vital para la estrategia energética saudí. El oleoducto Este-Oeste transporta petróleo desde los yacimientos ubicados en el este del país hasta las terminales de exportación de Yanbu, en la costa del mar Rojo.

Su relevancia se ha incrementado desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán y tras el cierre del estrecho de Ormuz. Arabia Saudita ha utilizado esta vía para desviar aproximadamente cinco millones de barriles diarios de crudo que, en condiciones normales, habrían salido desde los puertos del golfo Pérsico.
De esta forma, el oleoducto se ha consolidado como una alternativa estratégica a la ruta marítima por Ormuz, permitiendo mantener una salida para parte de la producción petrolera saudí hacia los mercados internacionales sin depender de ese estrecho.
Atribución de los ataques y respuesta diplomática
El Ministerio de Exteriores saudí había señalado previamente que los ataques contra el oleoducto fueron ejecutados con drones lanzados desde territorio iraquí. Hasta el momento, Riad ha optado por no responder militarmente, acogiendo la petición del primer ministro iraquí, Ali Al Zaidi.
En ese sentido, el Ejecutivo saudí manifestó que el Reino
“dará al Gobierno iraquí, país hermano, la oportunidad de tomar las medidas necesarias para prevenir ataques lanzados desde territorio iraquí contra el Reino y los países vecinos”
, mostrando su disposición a respaldar los esfuerzos de Bagdad para contener la situación.

No obstante, Riad advirtió que mantiene su derecho a adoptar las acciones que considere pertinentes para proteger su soberanía, su seguridad, sus instalaciones, así como a sus ciudadanos y residentes.
Por su parte, las autoridades iraquíes agradecieron la decisión saudí de no emprender represalias y anunciaron una investigación urgente para determinar la responsabilidad de la milicia implicada en los ataques y de los grupos que pudieran respaldarla.
Bagdad condenó
“asimismo que cualquier acción que ponga en riesgo la seguridad y la estabilidad de Arabia Saudí”
y reiteró que el territorio y el espacio aéreo iraquíes no deben emplearse para lanzar ataques contra otros países.
Fuente: Infobae