La persistente llovizna que cayó sobre Lima no logró desanimar a los miles de asistentes que se congregaron en Costa 21 para presenciar el esperado regreso de Ricky Martin. El artista puertorriqueño pisó el escenario a las 21:15 y desplegó un espectáculo que fusionó baile, nostalgia y los grandes éxitos de su trayectoria, manteniendo al público enérgico durante toda la velada.
El recinto de la Costa Verde recibió al cantante entre gritos y teléfonos en alto. Al apagarse las luces, el clima quedó en segundo plano. Los primeros acordes de “Pégate” dieron inicio a una presentación que avanzó entre coreografías, músicos en vivo, cambios de vestuario y una respuesta constante de los seguidores.
La segunda canción, “María”, elevó el entusiasmo. El coro se escuchó desde todos los sectores de Costa 21, mientras el artista recorría el escenario y replicaba la energía de sus fanáticos.
Esta fecha marcó el retorno de Ricky Martin a los escenarios limeños. Previamente, la producción había informado que las puertas abrirían desde las 17:00 y que el espectáculo principal comenzaría a las 21:00. Aunque arrancó minutos después, la energía seguía intacta para recibir a la estrella internacional.
“Lima, eres mi combustible”, dijo Ricky Martin a sus seguidores
Tras el primer bloque de canciones, Ricky Martin tomó unos instantes para dirigirse al público. El intérprete resaltó el lazo entre Perú y Puerto Rico y agradeció la cálida acogida de la noche.
“Perú y Puerto Rico, una vez más unidos por la música. La unión de dos pueblos, qué bonito. ¡Que viva la unión entre dos pueblos! Perú, te quiero mucho. Gracias, de corazón se los digo. Mi alma es tuya, Lima”, expresó el cantante.
La respuesta fue inmediata. Los gritos crecieron desde las zonas más cercanas al escenario hasta las ubicaciones posteriores del recinto. Ricky Martin continuó su mensaje con una promesa que definió el tono de la velada: “Te prometo que voy a dejar todo en el escenario. Lima, eres mi combustible”.
El artista sostuvo esa intensidad durante todo el concierto. Su propuesta incluyó un despliegue físico permanente, con desplazamientos laterales, secuencias coreográficas y momentos de interacción directa con los asistentes.

En “La Mordidita”, el público volvió a convertir el recinto en una pista de baile. Las pantallas mostraban al artista y a sus bailarines, mientras los seguidores acompañaban cada parte de la canción. La reacción se repitió cuando sonaron otros temas asociados a su faceta más bailable, transformando el lugar en una auténtica fiesta.
‘Vuelve’ y ‘Tal vez’ abrieron paso a los momentos de mayor emoción
El concierto no se sostuvo únicamente en los ritmos latinos. Ricky Martin dio espacio a canciones que conectan con otra etapa de su carrera, marcada por las baladas y los temas de desamor que lo acompañaron desde los años noventa.
‘Vuelve’ fue uno de los instantes de mayor comunión entre el escenario y la audiencia. Miles de voces siguieron la canción, que mantiene un lugar central en el repertorio del puertorriqueño. Varias personas abrazaron a sus acompañantes y grabaron el tema con sus teléfonos.
Más adelante llegó ‘Tal vez’, con un cambio de atmósfera. La puesta en escena redujo el ritmo del show y permitió que la voz del cantante ocupara el centro. El público volvió a responder con un coro colectivo, esta vez en un registro distinto al de los primeros temas.
También se escuchó ‘Tu recuerdo’, una de las canciones que reforzó la dimensión nostálgica de la noche. En esos pasajes, Costa 21 reunió a seguidores de distintas edades, desde quienes acompañan a Ricky Martin desde sus inicios hasta jóvenes que descubrieron su música en plataformas digitales.

La combinación de repertorio permitió recorrer varias fases de su carrera. Hubo canciones vinculadas a sus primeros años como solista, éxitos de alcance internacional y lanzamientos que consolidaron su presencia en la música latina.
- “Pégate”
- “María”
- “La Mordidita”
- “Vuelve”
- “Tal vez”
- “Tu recuerdo”
- “Livin’ la Vida Loca”
- “La Copa de la Vida”
‘Livin’ la Vida Loca’ y ‘La Copa de la Vida’ encendieron el tramo final
Uno de los picos de la noche llegó con ‘Livin’ la Vida Loca’. La canción, publicada a fines de los años noventa, llevó al cantante puertorriqueño a una audiencia global y conserva su condición de himno en sus presentaciones en vivo.
Desde los primeros versos, el público cantó y bailó sin detenerse. ‘Livin’ la Vida Loca’ transformó Costa 21 en una gran fiesta, con los asistentes siguiendo cada palabra y, en especial, cada movimiento del artista. Al terminar el tema, el artista agradeció al público y se retiró del escenario.

A pesar de la garúa persistente, nadie pareció dispuesto a abandonar el lugar. La mayoría permaneció de pie, esperando el regreso de Ricky Martin, quien volvió a salir con un nuevo vestuario multicolor para entonar ‘La Copa de la Vida’, un tema que todos celebraron y cantaron alzando las manos de derecha a izquierda.
El concierto se convirtió en una fiesta de principio a fin, donde se combinaron el baile y la nostalgia, además de los movimientos bastante sensuales del artista, quien en un momento no dudó en secarse el sudor con una toalla y luego lanzarla a sus seguidores. Entusiasmados, los fans corrieron para alcanzarla, mientras Ricky Martin se mostraba emocionado por el gesto.
Antes de despedirse, el cantante agradeció al público y dejó abierta la posibilidad de un próximo encuentro. “Lima, gracias, hasta pronto”, afirmó. Tras despedirse con sus bailarines y músicos, se fue de forma definitiva del escenario.
Fuente: Infobae