Encontrar un departamento en Nueva York a través de imágenes que disimulen desperfectos, alteren terminaciones o muestren muebles inexistentes podría estar sujeto a nuevas disposiciones. La asambleísta estatal Linda B. Rosenthal impulsa el proyecto A.11635, que plantea exigir que se informe sobre el empleo de inteligencia artificial y herramientas de edición digital en los anuncios de venta, alquiler o arrendamiento de propiedades.
La iniciativa fue presentada el 29 de julio de 2026 y actualmente está en el Comité de Vivienda de la Asamblea estatal. Si logra avanzar en el proceso legislativo y es promulgada, entraría en vigor 60 días después de la firma del gobernador.
El proyecto exigiría mostrar las fotos originales de la propiedad

La propuesta modificaría la Ley de Bienes Inmuebles de Nueva York para que corredores, vendedores, propietarios y administradores adviertan de manera visible si una imagen fue alterada de forma sustancial mediante inteligencia artificial u otros programas digitales.
Rosenthal sostuvo que quienes buscan comprar o alquilar una vivienda deben contar con información clara sobre su estado actual y no únicamente sobre su potencial. En una declaración, la legisladora señaló que la norma aportaría transparencia al exigir una advertencia en los avisos que superen la edición fotográfica convencional.
El texto también prevé que, cuando se publique una fotografía modificada, el corredor o vendedor incluya un enlace para acceder a la imagen original. De este modo, los potenciales inquilinos o compradores podrían comparar ambas versiones antes de concertar una visita.
La regulación cubriría cambios que añadan, eliminen o transformen elementos físicos de una vivienda. Entre los ejemplos se mencionan modificaciones de paredes, pisos, electrodomésticos, mobiliario, jardines o paisajismo. El objetivo es que una representación digital no presente como real una característica que el inmueble no posee.
Los retoques básicos quedarían fuera de la obligación de informar

El proyecto no busca prohibir toda edición de fotografías inmobiliarias. Los ajustes técnicos que no alteren la condición física de una propiedad seguirían permitidos sin necesidad de una advertencia.
En ese grupo entran correcciones de iluminación, balance de blancos, color, exposición, nitidez, recorte, enderezamiento de la imagen y cambios de ángulo. La diferencia clave está en si la modificación afecta la percepción de la estructura, las instalaciones o el equipamiento real del lugar.
Por ahora, el proyecto A.11635 no contempla multas específicas para corredores inmobiliarios que incumplan sus requisitos. No obstante, la normativa estatal ya prohíbe la publicidad falsa o engañosa en el sector inmobiliario.
Las personas que consideren haber sido inducidas a error por imágenes manipuladas pueden presentar una denuncia ante la División de Servicios de Licencias del Departamento de Estado de Nueva York. La legislación propuesta incorporaría una obligación concreta de divulgación para los anuncios que utilicen alteraciones materiales.
La ciudad prepara reglas para los anuncios de alquiler
La discusión estatal coincide con una iniciativa de la alcaldía de Nueva York dirigida específicamente al mercado de alquileres. El alcalde Zohran Kwame Mamdani anunció en julio que la ciudad exigirá a propietarios, agentes y plataformas que revelen si las imágenes o videos de una publicación fueron creados o modificados mediante inteligencia artificial.
La medida forma parte del informe Rental Ripoff Report, que reúne 23 acciones de política pública elaboradas tras audiencias con más de 2.400 residentes de los cinco distritos. El Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador (DCWP) trabajaría con plataformas como Zillow y StreetEasy para aplicar requisitos de divulgación “claros y visibles”.
Mamdani afirmó que los residentes no deberían tener que preguntarse si el departamento que observan en internet es real
El informe municipal no fijó una fecha puntual para esa regla, aunque indicó que las iniciativas se implementarán de forma escalonada durante los próximos tres años.
Mientras la regulación de la ciudad se concentra en alquileres, la propuesta de Rosenthal alcanzaría también a las ventas de inmuebles. El proyecto podría ser considerado cuando la Legislatura estatal retome sus sesiones en enero de 2027.
Fuente: Infobae