La empresa de inteligencia artificial Anthropic ha dado a conocer un informe en el que detalla cómo desmanteló una operación de desinformación orquestada desde Emiratos Árabes Unidos. El objetivo era desacreditar a los Hermanos Musulmanes e influir en la percepción pública sobre la intervención emiratí en la guerra de Sudán. Según el reporte, la campaña fue coordinada por «altos funcionarios emiratíes».
El operativo, identificado bajo el nombre ‘Deadshot’, se alojó en una plataforma privada y utilizó el asistente de inteligencia artificial de Anthropic para replicar la misma secuencia de órdenes en numerosas sesiones al mismo tiempo. De esta forma, se ejecutó una estrategia transatlántica y regional que involucró múltiples frentes.
«Construyeron y gestionaron una red de aproximadamente 300 ‘influencers’ inventados en cuentas de redes sociales. Crearon una ONG de fachada que copió la identidad de una organización suiza real y publicó informes de Derechos Humanos de autoría estatal en su nombre», señala el informe.
Además, el documento indica que se redactaron «testimonios oficiales para hacérselos llegar a dos personas en la 62ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas». El contenido fue diseñado con restricciones específicas para evitar cualquier mención a los Emiratos Árabes Unidos en los discursos.
Investigación profunda a políticos y periodistas
La operación incluyó la pesquisa minuciosa de 18 miembros del Parlamento Europeo y periodistas de renombre, para quienes se elaboraron dosieres detallados. Asimismo, se compilaron expedientes sobre relatores especiales de la ONU que habían criticado la conducta de Abu Dabi en Sudán. A pesar de los esfuerzos por mantener el anonimato, Anthropic concluye que «nuestra investigación lo ha vinculado con total seguridad a funcionarios del Gobierno de EAU».
Vinculación con desarrollo armamentístico en Yemen
En el mismo informe, Anthropic revela que identificó «una célula de actores» con sede en el norte de Yemen —sin mencionar explícitamente a los rebeldes hutíes— que emplearon su asistente de IA, Claude Code, para ejecutar tres programas de desarrollo de armamento:
- Un cohete guiado.
- Un misil balístico con alcance superior a 2.000 kilómetros.
- Un misil de serie R2000.
En lugar de ingenieros de software humanos, los actores recurrieron a Claude Code para desarrollar el software de guiado, navegación y control (GNC) que dirige y estabiliza un vehículo volador. Por ejemplo, integraron un piloto automático de código abierto en una computadora de vuelo del tamaño de un teléfono, escribiendo el software de control y estimación de posición.
Si bien las medidas de seguridad del modelo «bloquearon muchas de sus solicitudes», no lo hicieron en todos los casos. Los operadores emplearon tácticas como ocultar sus objetivos, fragmentar el trabajo en múltiples sesiones y disfrazar los productos para los que estaba destinado el software, con el fin de eludir las restricciones. Anthropic suspendió las cuentas involucradas y compartió la información con socios públicos y privados para mitigar los riesgos. La empresa añadió que «tenemos pruebas de que los actores ya habían creado un conjunto de herramientas de simulación fuera que no dependen de Claude».
Fuente: Infobae