En la Secundaria Técnica Número 77 “Ramiro González de Hoyos”, ubicada en el centro de Matamoros, Tamaulipas, las normas de vestimenta no solo aplican a los estudiantes. Madres y padres de familia también deben cumplir con un código de vestimenta si desean ingresar al plantel.
La disposición especifica qué prendas pueden usar los adultos cuando acudan a la escuela para recoger a sus hijos, reunirse con maestros, atender citaciones o realizar trámites administrativos. Entre las prendas prohibidas se encuentran shorts, leggins, faldas cortas, blusas de tirantes, bermudas y sandalias.
La medida ha generado controversia entre varias familias, especialmente debido a las altas temperaturas de Matamoros y a que consideran que algunas disposiciones podrían ser discriminatorias o excesivas.
El descontento llegó a redes sociales. Erika García, una madre que cuestionó las reglas, contó que una mujer que fue al plantel tras recibir un llamado tuvo que devolverse por llevar shorts.
“Siento yo que es discriminación porque muchas mamás no tienen tiempo para andar vestidas así”, declaró.

La madre también criticó que se restrinja la entrada por usar ropa que considera cómoda, sobre todo ante el calor extremo que azota la región.
El reglamento también aplica para hombres
El código, colocado en la entrada de la secundaria, indica que las mujeres pueden ingresar con blusas o camisas con mangas, escotes moderados, pantalones de vestir, jeans en buen estado, faldas a la rodilla, vestidos y conjuntos considerados apropiados, además de calzado cerrado.
En cambio, las prendas vetadas incluyen blusas de tirantes, shorts, faldas cortas o transparentes y ropa deportiva como leggins o licras. También están prohibidas gorras y viseras.
Para los varones, el código permite camisas tipo polo o de vestir con mangas, pantalones de vestir o jeans en buen estado y calzado cerrado.
Ellos tampoco pueden usar shorts o bermudas, camisetas de tirantes o sin mangas, pants, sandalias, gorras o sombreros.

La advertencia está en una lona colocada en la entrada principal, donde la institución justifica la medida con la intención de proyectar respeto y dar buen ejemplo a los alumnos.
“Vestir adecuadamente es mostrar el respeto y dar el mejor ejemplo. Gracias por su comprensión”, dice el mensaje.
De esta forma, las reglas no solo rigen para quienes asisten a clases diariamente, sino también para los adultos que ingresan al recinto educativo.
Mochilas transparentes y celulares bajo custodia
El código para padres es parte de un conjunto de normas disciplinarias y de seguridad que la escuela implementó durante el ciclo escolar actual.
Los estudiantes también tienen restricciones. Una de ellas es sobre el uso de celulares y audífonos durante el horario de clases.

Según publicaciones en las redes oficiales del plantel, los alumnos que sean sorprendidos usando estos aparatos deberán entregarlos y solo serán devueltos al final del ciclo escolar.
La escuela además advierte que no se responsabiliza por daños que puedan sufrir los teléfonos u otros dispositivos mientras estén bajo su resguardo.
Si los estudiantes necesitan comunicarse con sus familias, pueden usar un teléfono disponible en las áreas de Dirección y Orientación.
Otra medida exige que las mochilas sean transparentes, para facilitar la revisión visual de lo que los alumnos llevan.
A estas normas se suman reglas sobre corte de cabello y horarios de estudio.
Un plantel con antecedentes de conflictos
Las nuevas disposiciones se aplican en una escuela que ya había enfrentado problemas.
El 11 de febrero de 2025, el plantel amaneció con pintas y mensajes de odio contra la directora, en un acto vandálico que provocó la suspensión de clases mientras las autoridades evaluaban los daños y tomaban decisiones.
El incidente ocurrió después de que estudiantes señalaran a un profesor por presunto trato inapropiado y denunciaran un posible caso de acoso.
En este contexto, la Secundaria Técnica 77 ha endurecido las normas sobre disciplina, seguridad y control dentro del plantel. Sin embargo, la aplicación de estas reglas también ha abierto un debate entre las familias.
Lo particular del nuevo código es que, esta vez, las restricciones no solo afectan a los alumnos. También alcanzan a los adultos que entran a la escuela.
Por lo tanto, para madres y padres que vayan a la Técnica 77, usar shorts, leggins, tirantes, bermudas o sandalias puede convertirse en un obstáculo para cruzar la puerta.
Fuente: Infobae