El reconocido cineasta Werner Herzog ha compartido detalles sobre sus últimos intercambios con David Lynch, fallecido en enero de 2025 a los 78 años. Aunque ambos mantuvieron un profundo respeto profesional, sus encuentros finales estuvieron marcados por un interés cada vez mayor de Lynch por la meditación trascendental. Herzog, quien ahora promociona su nuevo filme Bucking Fastard, recordó que el creador de Twin Peaks había cambiado notablemente su enfoque en los últimos años.
Según declaró Herzog a medios internacionales, la distancia entre ellos no surgió de diferencias artísticas. “Quería hablar de paz mundial y meditación, y eso no es lo mío. Así que cambió”, afirmó el director alemán. Esa inclinación espiritual impidió que Herzog pudiera mostrarle a Lynch su nueva película, la cual está dedicada precisamente al cineasta estadounidense. Herzog señaló que pensó en Lynch como una de las primeras personas con las que deseaba ver su próximo trabajo.
“Sentí que debía ser el primero en ver la película conmigo”
declaró Herzog, aunque ese deseo nunca pudo cumplirse. El director explicó que durante los últimos años, Lynch estaba completamente absorto en la meditación trascendental, una práctica que comenzó en 1973 y que definió como una fuente de “conciencia pura”, energía, creatividad y felicidad. Herzog describió una conversación frente a frente en la que Lynch colocaba sobre la mesa una fotografía de un gurú orientada hacia él, mientras Herzog solo veía el reverso.

La meditación como centro de su vida pública
La práctica meditativa de Lynch no solo ocupó su vida personal, sino también sus proyectos públicos. En 2022, el director presentó un programa de salud mental valorado en varios millones de dólares, destinado a formar a 30.000 estudiantes universitarios de distintos países como expertos avanzados en meditación orientada a la paz. El objetivo, según anunció entonces, era contribuir a una “paz global duradera”. Herzog no cuestionó la obra de Lynch ni su decisión personal, pero reconoció que aquella dedicación redujo el terreno común entre ambos.
Bucking Fastard, la nueva película de Herzog, está basada en una historia real sobre dos hermanas gemelas, Joan y Jean, que viven al margen de la sociedad. Kate y Rooney Mara interpretan a las protagonistas. El filme se estrenó recientemente en el Festival de Venecia y también será presentado en el Festival de San Sebastián, donde Herzog recibirá el Premio Donostia. El director vinculó directamente esta obra con David Lynch, aunque los últimos intercambios personales entre ambos quedaron marcados por la distancia que, según su testimonio, abrió la meditación trascendental.
Fuente: Infobae