Chile: aumento del diésel presiona a transportistas y a la cadena de suministro

El alza en el precio del diésel ha vuelto a convertirse en una de las mayores inquietudes para el sector del transporte de carga en Chile. El ministro de Hacienda reconoció que las empresas transportistas vienen absorbiendo el incremento del combustible y señaló que la evolución de los precios internacionales sigue siendo difícil de anticipar mientras se mantenga el conflicto en Oriente Medio.

La presión podría intensificarse en los próximos días. El Gobierno ya adelantó que el diésel y las gasolinas registrarán un nuevo aumento este jueves 10 de septiembre, cuando se actualicen los valores según el próximo informe de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP). Este será el tercer ajuste consecutivo al alza, luego de los incrementos aplicados a finales de julio y mediados de agosto.

El transporte de carga ante un insumo estratégico

“El transporte de carga ha tenido que absorber esa alza”, indicaron desde el Gobierno al referirse al comportamiento del diésel. Según las declaraciones oficiales, por la magnitud del aumento, parte de esa presión también debería empezar a trasladarse hacia los generadores de carga, lo que impactaría directamente en las relaciones comerciales dentro de la cadena logística.

Las autoridades explicaron que el diésel tiene una dinámica distinta a la de las gasolinas debido a su condición de insumo estratégico para diversas actividades económicas y de transporte. Se mencionó que la guerra y los daños en las capacidades de refinación están ejerciendo una presión adicional sobre su cotización internacional.

La evolución de los precios de referencia también refleja esta tensión. La tabla de precios de paridad de ENAP situó al diésel en 1.192,29 dólares por metro cúbico al 3 de septiembre, en comparación con los 839,39 dólares registrados el 9 de julio. Estos montos no equivalen directamente al precio final en las estaciones de servicio, pero forman parte del contexto internacional que influye en la determinación de los combustibles en el mercado chileno.

El monto exacto del próximo ajuste aún no ha sido informado. El ministro de Economía y Minería, Daniel Mas, confirmó que se espera una nueva suba, aunque precisó que la magnitud definitiva dependerá del cálculo realizado antes de su entrada en vigencia.

El impacto del combustible trasciende al propio transporte. Los datos de inflación de agosto mostraron una variación mensual de 0,6%, el doble de lo que esperaba parte del mercado, mientras el índice acumuló 3,6% en 2026 y 4,1% interanual (Foto: Shutterstock)

De la fuerte suba de marzo a tres aumentos consecutivos

El escenario actual tiene como antecedente el fuerte ajuste registrado en marzo, al inicio del conflicto. En ese momento, el Gobierno trasladó una mayor proporción del aumento internacional de los combustibles a los precios internos y el diésel experimentó un incremento de aproximadamente 62%, equivalente a unos 580 pesos chilenos por litro.

Posteriormente, parte de ese salto comenzó a revertirse. Entre abril y principios de julio se sucedieron varios ajustes a la baja y, en junio, el mecanismo de estabilización permitió una reducción de 117,5 pesos por litro para el diésel. El Ministerio de Hacienda explicó entonces que el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) buscaba amortiguar las fluctuaciones externas y trasladar al mercado interno las bajas observadas en los precios internacionales.

La tendencia volvió a cambiar a finales de julio. Desde entonces, los combustibles han registrado nuevos incrementos, impulsados nuevamente por las tensiones entre Estados Unidos e Irán y la presión sobre el mercado petrolero internacional. El aumento previsto para este jueves será el tercero consecutivo.

El escenario ya había generado advertencias de los gremios del transporte de carga durante agosto. Organizaciones sectoriales señalaron entonces que las empresas tenían cada vez menos margen para absorber nuevas subas sin comprometer la sostenibilidad de sus operaciones.

Una presión que comienza a extenderse por la economía

El impacto del combustible trasciende al propio transporte. Los datos de inflación de agosto mostraron una variación mensual de 0,6%, el doble de lo que esperaba parte del mercado, mientras que el índice acumuló 3,6% en 2026 y 4,1% interanual. Entre las divisiones con mayores alzas apareció transporte, con una variación de 1,6%.

El Gobierno vinculó parte de ese resultado con el encarecimiento de los combustibles provocado por el conflicto internacional, además de los efectos de los temporales que afectaron distintas regiones del país. La inflación subyacente, que excluye algunos de los componentes más volátiles, avanzó apenas 0,1% durante el mes.

Para la actividad logística, sin embargo, el interrogante inmediato pasa por cuánto tiempo podrán las empresas continuar absorbiendo el aumento del diésel antes de trasladarlo a sus servicios. La propia declaración de Hacienda instala esa discusión: si el combustible sigue encareciéndose, la presión ya no recaería únicamente sobre los transportistas, sino que podría extenderse hacia cargadores y otros eslabones de las cadenas de abastecimiento.

Quedo atento a cuando ENAP publique el valor exacto que regirá desde este jueves para actualizar la nota con el dato definitivo.

Fuente: Infobae

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