Una innovadora herramienta tecnológica desarrollada en Perú busca transformar la forma en que se diagnostican ciertas afecciones de la vista. Especialistas de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), en colaboración con el Instituto Nacional de Oftalmología (INO), están detrás de KERALASTIC, una plataforma diseñada para evaluar las propiedades biomecánicas del ojo y detectar alteraciones que podrían anticiparse a una pérdida visual significativa.
El sistema integra tres tecnologías clave: estimulación acústica ultrasónica, tomografía de coherencia óptica (OCT) y elastografía. A través de estas herramientas, se busca medir la rigidez de la córnea, un tejido cuya estructura puede modificarse con la aparición de ciertas patologías. Los datos recogidos permitirían identificar cambios que a menudo pasan inadvertidos en exámenes convencionales.
Uno de los objetivos principales se centra en el queratocono, un trastorno progresivo que provoca el adelgazamiento y la deformación de la córnea. Según un estudio publicado en la revista Cornea, esta enfermedad afecta a más de 23 millones de personas en todo el mundo. Detectar el queratocono en sus primeras fases es crucial, ya que una evolución avanzada puede comprometer gravemente la visión y, en casos extremos, requerir un trasplante de córnea.

El reto adquiere especial relevancia en el contexto peruano debido a la limitada disponibilidad de donantes de órganos y tejidos. Datos del Ministerio de Salud indican que la tasa de donación pasó de 0,5 a 1,5 por cada millón de habitantes entre 2020 y 2023. Aunque se observa una mejora, la cifra aún está por debajo de la demanda real.
A esto se suma la elevada incidencia de queratocono registrada en ciertas poblaciones de zonas andinas. Investigaciones previas sugieren que factores ambientales como la exposición a radiación ultravioleta y el viento podrían estar asociados con una mayor prevalencia de esta patología.
La investigación también contempla una segunda línea de aplicación: el glaucoma normotensivo. En esta condición, el nervio óptico puede dañarse aunque la presión intraocular se mantenga dentro de rangos normales. KERALASTIC explora si el análisis de las características mecánicas de la córnea puede proporcionar estimaciones más precisas de dicha presión y ayudar a identificar casos que podrían escapar a los métodos diagnósticos tradicionales.

Actualmente, el proyecto se encuentra en una fase de estudios observacionales con seres humanos realizados en las instalaciones del INO. El trabajo se lleva a cabo bajo un Convenio de Cooperación Interinstitucional entre la PUCP y el INO, que combina conocimientos de ingeniería, investigación y atención clínica.
El objetivo final no se limita a crear un nuevo método de medición. Los científicos buscan determinar hasta qué punto es posible reconocer modificaciones en el tejido ocular antes de que una enfermedad manifieste signos evidentes o cause un deterioro visual considerable.
Si los estudios confirman su utilidad diagnóstica, KERALASTIC podría sentar las bases para futuros dispositivos médicos diseñados y fabricados en Perú. Su aplicación eventual abriría nuevas posibilidades para la detección temprana de patologías oculares y, a largo plazo, reduciría el riesgo de que algunas afecciones sean diagnosticadas cuando el daño ya es difícil de revertir.
Fuente: Infobae