En la localidad de Dendermonde, al norte de Bélgica, dos empleados de la construcción se toparon con un hallazgo extraordinario mientras realizaban labores de renovación en un edificio que antiguamente funcionaba como cervecería. Dentro de una caja fuerte encontraron 49 lingotes y 4.000 monedas de oro, cuyo valor estimado asciende a 9 millones de euros (aproximadamente 10 millones de dólares). El suceso ocurrió el 10 de agosto cuando trabajaban en el sótano de una propiedad perteneciente a CAW Oost-Vlaanderen, una entidad de bienestar social de la región de Flandes Oriental, según reportó la BBC.
Uno de los obreros, Kobe Phillips, de solo 18 años, es estudiante y estaba laborando temporalmente durante el verano. Fue él quien primero advirtió algo anómalo entre la tierra removida.
“Pensé que eran monedas de un euro, alineadas en fila. Las fuimos desenterrando y entonces vimos un pequeño lingote adherido a nuestra herramienta excavadora. Ahí entendimos que era algo más grande”, afirmó Phillips en declaraciones recogidas por la BBC.
La reacción inicial del grupo fue de incredulidad y asombro. No obstante, los trabajadores avisaron de inmediato al dueño del inmueble, quien a su vez contactó a la policía local.
La policía trasladó todo el oro a una bóveda federal bajo custodia del Estado

El jefe del Distrito Policial de Dendermonde, Patrick Feys, confirmó que el material fue incautado y transportado hasta una bóveda federal del gobierno, de acuerdo con lo informado por la CNN. Las imágenes divulgadas por la policía en sus redes sociales mostraban un cubo metálico repleto de monedas doradas y una mesa cubierta de lingotes perfectamente alineados.
Con cierto tono humorístico, los agentes acompañaron las fotografías con el mensaje: “en estas situaciones, el silencio es oro”. Además, las autoridades advirtieron a los curiosos que se alejaran del lugar, señalando que el predio está cercado, presenta pozos peligrosos y que el oro ya fue retirado en su totalidad. Todo el material fue inventariado antes de ser trasladado a la sede segura del gobierno federal.
Aunque por un breve instante consideraron la posibilidad de quedarse con el tesoro, los obreros pronto descartaron esa opción. “Sabíamos que teníamos que entregarlo y lo hicimos de inmediato”, declaró Phillips a la BBC. Un portavoz de CAW Oost-Vlaanderen indicó que el descubrimiento podría estar vinculado con alguna clase de actividad fraudulenta, aunque aclaró que se trata de una hipótesis que deberán dilucidar las autoridades.
El equipo de construcción estaba instalando nuevas tuberías de desagüe cuando dio con la caja fuerte enterrada a escasos centímetros del suelo.
Un historiador vincula el tesoro con la Gran Depresión y el colapso bancario de los años 30
La procedencia del oro es uno de los principales enigmas que trata de resolver la investigación. Un historiador local consultado por la BBC planteó que el tesoro pudo haber sido escondido durante la Gran Depresión, cuando numerosos bancos belgas quebraron y muchos ciudadanos optaron por guardar sus ahorros fuera del sistema financiero.

Esta práctica fue habitual en Europa durante la década de 1930, especialmente en zonas con alta actividad industrial y comercial como Flandes. El edificio donde se produjo el hallazgo era una antigua cervecería que está siendo transformada en un centro de bienestar social y residencial.
Las autoridades aún no han determinado la identidad del propietario original ni el origen exacto de los bienes. La investigación está a cargo de la Fiscalía de Flandes Oriental, que busca establecer si existe algún vínculo con actividades ilícitas antes de resolver el destino legal del tesoro.
La ley belga otorga cinco años para que aparezca el propietario del tesoro
Según el derecho civil belga, el propietario legítimo del tesoro tiene un plazo de cinco años —equivalente a 1.823 días— para presentarse y reclamar los bienes. Si nadie lo hace y no se comprueba un origen criminal, la ley establece que el hallazgo se divida entre los obreros que lo encontraron y el dueño del inmueble donde fue descubierto.
En ese escenario, CAW Oost-Vlaanderen recibiría una porción del tesoro. La organización señaló que, de acceder a los fondos, los destinaría a ampliar su labor social en otras zonas del país. Los trabajadores, por su parte, deberán esperar el desenlace de una investigación que, por ahora, mantiene el oro bajo custodia del Estado belga.
Fuente: Infobae