Lula y Flávio Bolsonaro chocan en actos por Independencia de Brasil a 27 días de elecciones

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro trasladaron la pugna electoral al corazón de las celebraciones por el Día de la Independencia de Brasil, cuando restan apenas 27 días para la primera vuelta presidencial del 4 de octubre. Ambos líderes aprovecharon la fecha para exponer las líneas centrales de sus respectivas campañas.

Lula, de 80 años y aspirante a un cuarto mandato no consecutivo, presidió en la mañana el tradicional desfile cívico-militar en Brasilia con motivo de los 204 años de la independencia de la Corona portuguesa. La ceremonia puso el énfasis en la soberanía nacional y en la lucha contra la violencia hacia las mujeres.

El lema escogido para la presentación de las tropas fue “Soberanía, la fuerza que une a Brasil”, en medio de las tensiones comerciales entre Brasil y Estados Unidos por los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump a productos brasileños.

Aunque no pronunció un discurso durante el desfile, Lula emitió un mensaje la noche del domingo por radio y televisión en el que defendió la autonomía del país para definir sus relaciones comerciales.

“Ningún gobernante extranjero tiene derecho a decirnos a quién podemos comprar y a quién podemos vender”, afirmó el mandatario en clara referencia a las medidas de Washington.

En el palco oficial, Lula apareció flanqueado por los presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado, Hugo Motta y Davi Alcolumbre, así como por el presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Luiz Edson Fachin. La imagen se dio en un momento de fuerte crisis interna en el máximo tribunal, donde dos jueces protagonizan un enfrentamiento con acusaciones cruzadas.

Lula, de 80 años y en busca de un cuarto mandato no consecutivo, encabezó por la mañana el tradicional desfile cívico-militar en Brasilia por los 204 años de la independencia de Brasil de la Corona portuguesa (REUTERS)

La crisis en el Supremo Tribunal Federal

El conflicto involucra al juez Alexandre de Moraes y al magistrado André Mendonça. También está implicado Daniel Vorcaro, antiguo propietario del Banco Master, quien se encuentra en prisión preventiva por un fraude millonario en el sistema financiero.

Según la Policía, Vorcaro solicitó protección a De Moraes y le consultó por escrito, días antes de su detención, sobre la posibilidad de salir de Brasil.

Además, De Moraes revisó un contrato de servicios entre el estudio jurídico de su esposa, Viviane Barci de Moraes, y el Banco Master. Los documentos fueron desclasificados por Mendonça, quien quedó a cargo del caso.

Posteriormente, De Moraes pidió una investigación contra Mendonça por posibles irregularidades en la conducción de la pesquisa, lo que abrió una nueva disputa dentro del STF.

Movilización opositora en São Paulo

La crisis judicial ocupó un lugar central en el acto encabezado por Flávio Bolsonaro en la Avenida Paulista de São Paulo. El senador congregó a aproximadamente 28.500 simpatizantes, según estimaciones de la Universidad de São Paulo, y vinculó directamente a Lula con De Moraes.

La movilización exhibió banderas de Brasil, Estados Unidos e Israel, además de un muñeco inflable de Donald Trump que sostenía una figura de Lula con ropa de presidiario.

La crisis judicial ocupó un lugar central en el acto encabezado por Flávio Bolsonaro en la Avenida Paulista de São Paulo (REUTERS)

“¡Primeramente, fuera Lula, fuera Moraes!”, afirmó Flávio al inicio de su discurso desde un tráiler adaptado. El senador prometió “acabar con ese consorcio de Lula con De Moraes” y “rescatar la credibilidad” de la Justicia. También calificó al magistrado de “naranja podrida” y lo acusó de imponer “una dictadura”.

“Necesitamos proteger el Supremo”, sostuvo.

Flávio también reivindicó la figura de su padre, Jair Bolsonaro, quien está inhabilitado, fue condenado a 27 años de prisión y cumple arresto domiciliario por su participación en una trama golpista tras las elecciones de 2022.

Durante su intervención, recordó el ataque con arma blanca que su padre sufrió en la campaña presidencial de 2018 y calificó el proceso por golpismo como una “segunda puñalada” y una “farsa” destinada, según su planteo, a impedir la participación política de Jair Bolsonaro.

El senador también advirtió sobre una “tercera puñalada” que, según afirmó, sectores adversarios intentarán asestarle a él y a sus aliados, aunque no precisó a qué situación se refería.

Polarización en las encuestas

Los actos del Día de la Independencia se dieron en medio de una fuerte polarización entre Lula y Flávio Bolsonaro. Un nuevo sondeo de la consultora Quaest, divulgado el lunes, ubicó al actual mandatario siete puntos por encima del senador en la primera vuelta.

La misma encuesta mostró, sin embargo, un escenario de empate numérico entre ambos en una eventual segunda vuelta.

Fuente: Infobae

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